Camera café versión robos: entran de madrugada en dos negocios del Casco Vello y se llevan dinero de la caja registradora

PILLADOS POR LAS CÁMARAS

Dos robos en dos locales de restauración del Casco Vello de Ourense, dos madrugadas consecutivas y a solo 700 metros de distancia, ambos con un denominador común: los ladrones acabaron siendo grabados por las cámaras de seguridad de los locales.

El ladrón del restaurante Mama coge el dinero de la caja registradora
El ladrón del restaurante Mama coge el dinero de la caja registradora

La madrugada del viernes, el restaurante Mama, ubicado en la plaza Eironciño dos Cabaleiros de Ourense, recibió una visita inesperada cuando el local estaba cerrado. Las cámaras del negocio captaron pocos minutos después de las cuatro de la mañana la entrada en el local de un hombre, el cual iba con la cara descubierta y no era precisamente un cliente.

Accedió por una puerta, echó un vistazo desde la entrada y acto seguido caminó por el restaurante en dirección a la caja registradora, la cual abrió cerciorándose que había encontrado el botín que buscaba. Había dinero en efectivo, no había nadie que le impidiese el robo, parecía fácil: coger el dinero y escapar. Sin embargo, no tuvo en cuenta un factor: el local cuenta con un sistema de videovigilancia.

Las cámaras captaron cómo el ladrón cogió varios billetes, que formaban parte de la recaudación y de la propina de los empleados, se los metió en el bolsillo y luego retiró el cajón de las monedas, hallando debajo de él un sobre del que cogió más dinero. En total, se apoderó de unos 1.100 euros.

Dos robos en dos noches

No fue el único robo ocurrido en un local de restauración del Casco Vello esta semana. A solo 700 metros del restaurante Mama, la madrugada anterior un ladrón entró en la cafetería Ceres 1894. El delincuente accedió a las 2,36 horas del jueves al local rompiendo la ventana de la puerta con una maza de obra, la cual dejó tras el robo en el interior del local. “Estaba llena de cemento”, cuenta Mariano González, propietario del negocio.

Tras conseguir abrir un hueco, se metió por él y accedió al local. Iba tapado con una visera y un pañuelo para que no se le reconociese y además llevaba en las manos unos guantes de obra. Una vez en el interior, se dirigió hacia detrás de la barra e intentó quitar el cajón de la caja registradora.

Tiró de él con tanta fuerza que arrastró todo el equipo electrónico conectado, quedando estos elementos tirados por el suelo. Sin embargo, sí que se llevó el dinero que había en el local.

El propietario había cerrado el local solo una hora antes y estaba ya en su casa. “Me llamaron de la alarma y me dijeron que habían detectado que un encapuchado entrara en mi local”, cuenta. González fue hasta su negocio rápidamente y allí se encontró a una vecina, quien le dijo que se acababa de ir la Policía, cuyos agentes habían acudido en solo cinco minutos. No encontraron al ladrón, ni en el local ni en las calles aledañas, por lo que todo apunta a que el robo fue rápido.

Mariano González presentó denuncia ante la Policía Nacional adjuntando el vídeo de lo ocurrido, ya que en el local hay cámaras de seguridad y ahora los agentes investigan lo sucedido.

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