El Miño multiplica su caudal
BORRASCA LEONARDO

"Estaba conmigo”, la coartada del abogado en un juicio de Ourense

QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA

El letrado José Luis Darriba asegura en el juicio que su cliente no pudo haber cometido el quebrantamiento del que se le acusa porque estaba reunido con él en el momento en el que la denunciante dice que ocurrieron los hechos.

El acusado Luis M.S. y, a la izquierda de la imagen, su abogado, José Luis Darriba.
El acusado Luis M.S. y, a la izquierda de la imagen, su abogado, José Luis Darriba.

"Este letrado que habla lleva 30 años de ejercicio profesional y tanto yo como el resto de mis compañeros estamos acostumbrados a que los acusados no solamente mientan en el juicio oral, sino también a los profesionales. Sin embargo, puedo decir hoy que estoy en la absoluta certeza de que mi cliente dijo la verdad, por una razón: estaba conmigo”, aseguró este miércoles el abogado José Luis Darriba. Hizo esta afirmación en el juicio celebrado en el Penal 2, donde su cliente, Luis M.S., fue acusado por su expareja de incumplir la orden de alejamiento que tenía respecto a ella.

Según la denunciante, el 2 de enero de 2024 se encontraba en su casa con su hija, en Allariz, y vio a Luis por la ventana a aproximadamente 11 metros. “Vi cómo se montó en el coche, dio marcha, invadió el sentido contrario, se colocó en el carril más cercano al balcón, empezó a pitar y a acelerar y me miró como diciendo: ‘Aquí estoy yo”, aseguró. En este sentido, indicó que tenía mucho miedo, ya que el acusado tenía las llaves de su casa y anteriormente la había amenazado. “Yo lo único que intentaba era proteger a mi hija”, afirmó. Respecto a la hora en la que sucedieron los hechos que denuncia, señaló que se produjeron sobre las cinco o las seis de la tarde.

“Se montó en el coche, empezó a pitar y a acelerar y me miró como diciendo: ‘Aquí estoy yo”

Sin embargo, Luis M.S. negó haber quebrantado la orden de alejamiento e incluso indicó que en el día y la hora señalados por la denunciante ni siquiera se encontraba en la villa alaricana, sino en la ciudad. Su coartada la defendió principalmente con cuatro pruebas: la declaración de un amigo, los wasaps que envió ese día, la reunión con su abogado y el ticket de un taxi.

Coartada

Su amigo dijo que aquel día fue a la ciudad porque tenía que arreglar el coche. Lo hizo acompañado del acusado, con quien aprovechó para tomar un café mientras su vehículo estaba en el taller. La reparación se alargó más de lo previsto, por lo que incluso comieron juntos y, según el testigo, sobre las cinco Luis lo dejó solo porque tenía una cita con su abogado. La defensa aportó los wasaps entre el testigo y el acusado en los que se muestra que hablaron para quedar y que el amigo le dijo a las 17,38 horas que el coche ya estaba arreglado y a las 20,15 le preguntó qué tal con el letrado.

El propio abogado, José Luis Darriba, confirmó que aquella tarde tuvo una reunión. “A las 18,00 horas estaba conmigo, lo asistí ese día por el turno de oficio”, aseguró. En esta línea, la defensa aportó un ticket de un taxi pagado con la tarjeta del acusado a las 19,26 horas de ese 2 de enero. El taxista indicó que no recuerda ese servicio, pero que la cantidad es compatible con un viaje entre Ourense y Allariz. Además, aseguró que Luis M.S. solo pudo montarse a su coche en la ciudad, ya que es el único lugar en el que puede recoger clientes. Con esta prueba la defensa quiso demostrar que su cliente estuvo en Ourense a la hora de los hechos denunciados y no llegó hasta Allariz posteriormente a los mismos.

Ahora será la jueza la decidirá sobre la culpabilidad del acusado. La defensa anunció que, en caso de sentencia absolutoria, presentarán una querella contra la denunciante al considerar que fue “una denuncia falsa”. Por el contrario, la Fiscalía y la acusación particular interesaron un fallo condenatorio.

Contenido patrocinado

stats