Un coloquio de expertos analizará en Ourense los cambios que el fuego provoca en la arquitectura y el urbanismo

Incendios Forestales

Todos coinciden en un replanteamiento de la ordenación del territorio que permita a las infraestructuras verdes funcionar como barrera en caso de incendio

Juan Picos, Otilia Reyes y Jose Antonio Hoyuela
Juan Picos, Otilia Reyes y Jose Antonio Hoyuela

El nuevo escenario climático de Ourense, con fuegos de gran virulencia y alta extensión obligará a las poblaciones a cambiar su arquitectura y urbanismo para tener en cuenta esta nueva realidad, y articular nuevas barreras de contención y protección.

Sobre esa idea se va a debatir en la sede del Colegio de Arquitectos de Ourense, que contará con la presencia del ingeniero de montes Juan Picos, la bióloga Otilia Reyes, y el arquitecto urbanista Jose Antonio Hoyuela. Un encuentro que viene precedido por los primeros estudios de afección de los terrenos quemados, donde se refleja que 11.000 construcciones, entre ellas 30 cementerios y 150 edificios religiosos, se vieron afectadas por los focos.

4.000 de estas construcciones acabaron dentro de los perímetros de un incendio, y las 7.000 restantes, a 100 metros o menos

Es la cifra que aporta Juan Picos, quien especifica que “4.000 de estas construcciones acabaron dentro de los perímetros de un incendio, y las 7.000 restantes, a 100 metros o menos”; un hecho que a su juicio “implica que debemos pasar a una táctica meramente defensiva cuando nos encontremos ante un gran incendio”. Esto implica “cambios en viviendas y tipologías constructivas que den cabida a una situación en la que las personas tengan que confinarse ante la proximidad de un incendio”, señala el ingeniero forestal, añadiendo que “deben funcionar como barreras, porque ahora no estamos siendo capaces de hacer frente a ese tipo de fuegos”.

Ourense es un caso especial por sus circunstancias sociales, que llevan a eventos de alto impacto en poco tiempo

Implicación colectiva

Además de un nuevo tipo de viviendas, el propio urbanismo de algunas aldeas deberá adaptarse para empezar a funcionar como primera línea de defensa durante las épocas de especial riesgo de incendios. Es la propuesta de Jose Antonio Hoyuelos, quien incide en que “Ourense es un caso especial por sus circunstancias sociales, que llevan a eventos de alto impacto en poco tiempo”, indica Hoyuelos. “Estamos preparando una estrategia de riesgos para Ourense basado en el análisis del paisaje, y la puesta de las Infraestructuras Verdes para prevenir algunos efectos del cambio climático”.

Apoyado por su experiencia previa en países como Brasil, Jose Antonio Hoyuelos aboga, entre otras medidas, por una reconversión de las franjas próximas a las poblaciones para convertirlas en barreras que protejan las viviendas. “No soy partidario de las talas”, afirma, “y esas franjas podrían funcionar mejor con plantación de especies que dificulten la propagación, como viñas o árboles frutales de combustión lenta”.

Al mismo tiempo, el experto advierte que “de nada sirve tomar decisiones si no se llega a la práctica”, por lo que ve necesario implicar a vecinos y comunidades de montes en este plan de prevención, al mismo tiempo que agilizar las acciones, pues “hay muchas administraciones con competencias, pero sin la delimitación de sus ámbitos de trabajo”, concluye Hoyuelos.

Las especies exóticas invasoras suelen ser especies que germinan y crecen muy rápido, compitiendo muy fuertemente por el espacio y los recursos con las especies nativas

Diversidad

Por su parte, Otilia Reyes insiste en que existen sistemas biológicos “más o menos fáciles de arder” debido a especies que, provocan un “cambio en el paisaje” y modifican las “condiciones del suelo”, lo que "afecta al resto de la vegetación, microorganismo y fauna" de la zona.

"Las especies exóticas invasoras suelen ser especies que germinan y crecen muy rápido, compitiendo muy fuertemente por el espacio y los recursos con las especies nativas", indica.

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