El Concello de Ourense acata el fallo del tribunal y anula la adjudicación del bus urbano

50 MILLONES

El Concello de Ourense acata la resolución del Tacgal y frena la adjudicación de 50 millones de euros a la UTE Sagalés-Gavilanes tras detectarse graves deficiencias en la oferta.

Un autobús urbano circula por la ciudad.
Un autobús urbano circula por la ciudad. | Archivo

La junta de gobierno del Concello de Ourense ha hecho oficial este martes la paralización del nuevo contrato de los autobuses urbanos. Tras el revés de las últimas semanas, el Concello ha acatado la orden del tribunal autonómico y da marcha atrás a una adjudicación de casi 50 millones de euros, impidiendo así poner fin a más de una década de servicio en precario.

En una reunión extraordinaria y urgente celebrada este mismo martes, la junta de gobierno local presidida por Gonzalo Pérez Jácome se ha dado por informada de la resolución dictada por el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de Galicia (Tacgal). Este tribunal, tras dar la razón en parte a tres de las empresas que habían sido descartadas en el concurso (Avanza, UTE Barraqueiro-Anpian y UTE Monforte-Alcalabus), anula la adjudicación del servicio de transporte para los años 2026 a 2031 a la ourensana Gavilanes en UTE (unión temporal de empresas) con la catalana Sagalés.

Por qué se anuló: un fallo que el Concello ignoró

El tribunal autonómico tumbó la adjudicación al constatar graves deficiencias en la oferta ganadora. Los recursos demostraron que las cocheras propuestas por la UTE no se adecuaban a las exigencias de los pliegos y que los costes de personal presentados eran irreales e insuficientes para garantizar la subrogación obligatoria de la actual plantilla. Lo más llamativo es que estas deficiencias ya habían sido advertidas internamente meses atrás por la Vice-Intervención municipal.

Vuelta a la mesa de contratación: no se empieza de cero

Sin más margen de maniobra, el gobierno municipal ha acordado ordenar la ejecución de esta resolución judicial. En la práctica, esto supone "rebobinar" el concurso, pero no empezarlo de nuevo. El Concello retrotrae el procedimiento y devuelve todo el expediente a la mesa de contratación inicial.

El proceso vuelve al punto exacto de la reevaluación de las ofertas. A partir de ahora, los técnicos municipales tendrán que realizar las actuaciones necesarias para resolver las cuestiones y dudas suscitadas en la resolución del Tribunal. La mesa tendrá que dictaminar si las carencias en las instalaciones y los números rojos en los costes de personal son motivo de exclusión definitiva para la UTE Sagalés-Gavilanes, o si la empresa puede llegar a justificar su viabilidad.

Mientras el contrato vuelve a atascarse en los despachos, el servicio de autobuses de Ourense seguirá operando con el contrato caducado desde el año 2015, que gestiona Avanza Bus a través de la empresa Urbanos de Ourense.

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