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Los tractores se retiran

Condenado por matar a dos perros de su expareja con estricnina en Ourense

NO PODRÁ TENER ANIMALES DURANTE SEIS AÑOS

La geolocalización del teléfono móvil de Serafín fue clave para desmontar su coartada y ser condenado por matar a Lin y Lúa, dos perros de su expareja en Ourense

El acusado compareció en el juicio por videoconferencia.
El acusado compareció en el juicio por videoconferencia.

Serafín Rúa Falgueira fue condenado a tres años y dos días de prisión por envenenar con estricnina a dos perros -un border collie y un pastor vasco- de su expareja, los cuales velaban por la seguridad de las ovejas. Lin y Lúa murieron casi al instante por los efectos de este neurotóxico que paraliza los músculos respiratorios, causándoles hipoxia generalizada.

Así lo considera acreditado la sentencia del Penal 2 de Ourense, que también lo condena a seis meses de prisión por quebrantar la orden de alejamiento cuando cometió el acto, ocurrido en una nave industrial próxima a la vivienda familiar de Sandín (Monterrei). La prueba de mayor peso fue la geolocalización del móvil de Serafín.

El envenenamiento se tuvo que producir el 29 de mayo de 2025 entre las siete de la mañana, momento en que la mujer acudió a abrir la finca y vio a los animales en perfecto estado, y las diez, cuando el marido de ella los encontró muertos. En ese lapso de tiempo, concretamente a las 9,29 horas, el móvil del acusado quedó bajo la cobertura del repetidor de Sandín.

La jueza considera inverosímil la explicación que dio el acusado para justificar la localización de su teléfono en ese lugar, situado a más de 30 kilómetros de su domicilio. Serafín Rúa contó que aquella mañana se encontró con un portugués en un aparcamiento de tierra de Verín y este le preguntó si podía venderle hierba seca.

El acusado le habría dicho que él no podía, pero sabía de una persona que sí y se subió en su coche para acompañarlo y al llegar a la entrada de Sandín se bajó del vehículo y lo esperó en una marquesina de autobús para cumplir la orden de alejamiento. Sin embargo, se olvidó el móvil en el salpicadero del coche, aludiendo a este hecho que el repetidor de la localidad diese cobertura a su dispositivo. Una versión a la que la jueza no da credibilidad.

A portugal a por el “jarabe”

La magistrada también considera relevante que la mujer ya desde el primer momento apuntó a Serafín como la persona detrás del envenenamiento de los dos perros. En el juicio, explicó que lo aseveró con tanta rotundidad porque escuchó al acusado en reiteradas ocasiones relatar que iba a ir a Portugal a buscar el “jarabe” con el que acaban con los animales que estaban atacando a su ganado, en referencia a la estricnina, una sustancia ilegal en España y que se puede conseguir con relativa facilidad en el país luso.

Este veneno, según explicaron los peritos, causó a los animales una muerte cruel. Los hechos declarados probados nos parecen de una gravedad extrema, pues, al margen ya de la ‘frialdad’ que ha de tenerse para causar un particular e innecesario sufrimiento a los animales, lo más preocupante, es lo que se busca con la acción desarrollada, esto es, causar un particular daño en la persona con la que se ha mantenido una relación sentimental, como motivo de venganza”, señala en su sentencia la magistrada Susana Pazos.

Por todo ello, condena a Serafín Rúa Falgueira por dos delitos de maltrato animal a 18 meses y un día de prisión por cada uno, lo que suma tres años y dos días, y a la prohibición de tener animales durante seis años y dos días. Además, le impone otros seis meses de prisión por quebrantar la orden de alejamiento cuando acudió a la nave a cometer el acto. Por otra parte, condena a Serafín Rúa a indemnizar a la víctima, quien ejerció la acusación particular representada por el abogado Carlos Pérez Gómez, con la cantidad de 1.165 euros por los gastos derivados del veterinario y con 4.000 por daños morales.

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