La defensa pide al juzgado el archivo de la causa por el fuego de Oímbra

INVESTIGACIÓN JUDICIAL

El escrito señala que el imputado solo cumplió con sus obligaciones laborales y que no hay pruebas de que el incendio de Oímbra lo originase él

Un bombero trata de apagar el fuego iniciado en Oímbra.
Un bombero trata de apagar el fuego iniciado en Oímbra. | XESÚS FARIÑAS

La instrucción por el incendio ocurrido en Oímbra en agosto de 2025 y que calcinó más de 23.000 hectáreas ha entrado en una fase clave. La defensa del único investigado presentó esta semana un escrito ante el Tribunal de Instancia de Verín solicitando el sobreseimiento libre y el archivo de la causa contra su cliente, Ramón N.S. Su argumento principal es que aquel día el ahora imputado únicamente estaba cumpliendo con sus obligaciones laborales conforme a las indicaciones de la empresa y considera que no hay pruebas para determinar que su actuación causase ninguno de los dos focos.

Asegura que los hechos vienen precedidos de un escenario de confusión generado por la falta de coordinación entre las administraciones públicas (Xunta, la ingeniera, los técnicos y el Concello de Oímbra) en el que nunca se llegó a emitir, y mucho menos a comunicar, una orden ejecutiva de paralización de trabajos. De hecho, señala que había agentes forestales trabajando el día que se inició el fuego, el 12 de agosto de 2025.

En contraposición, menciona en el escrito que esa misma mañana, a las 10,04 horas, la empresa en la que estaba contratado el investigado recibió un correo de una trabajadora de Seaga con indicaciones de trabajo oportunas e incide en que su cliente se limitó a cumplir con sus obligaciones laborales.

También alude a que aquel día, tal y como reconoció la alcaldesa de Oímbra el lunes en su declaración en calidad de testigo, había un tractor del Concello realizando las mismas labores que Ramón N.S.. El abogado cuestiona la afirmación de la regidora, quien aseguró que el día de los hechos el empleado municipal acabó su actividad a las 12,00 horas, ya que lo llamó a las 14,00 y estaba ya en su casa.

Para el letrado esta explicación no es suficiente para probar que el trabajador municipal terminó su jornada a esa hora y se pregunta para qué lo llamó ese día y por qué acabó a esa hora.

Accidente laboral

El escrito también pone en duda que Ramón N.S. causase alguno de los dos focos del incendio, uno de los más grandes de la historia de Galicia. En este sentido, apunta a que no hay ninguna evidencia objetiva que lo demuestre. “Simplemente tuvo que ser él (parece ser) porque estaba allí”, señala el escrito. Si así fuese, añade, se trataría de un accidente laboral derivado de “labores de desbroce autorizadas”.

En el documento remitido al juzgado, el abogado de la defensa niega que la actuación de su cliente se pueda enmarcar dentro de una imprudencia grave al señalar que su comportamiento fue diligente, ajustado a derecho e impecable. Alude a que Ramón S.N. incluso una vez vio el humo hizo todo lo posible para apagarlo arriesgando su integridad.

Asimismo, niega problemas en la máquina que aparecen en el informe de la Guardia Civil. Los agentes reflejan “deficiencias de los elementos de protección/proyección de impactos del cajón de trabajo de la desbrozadora que portaba el tractor”. Al respecto, la defensa menciona las facturas de reparación aportadas por la empresa o la ficha con la ITV en vigor para tratar de probar que no contaba con ninguna avería.

Ahora la pelota está en el tejado de las acusaciones que tienen que posicionarse sobre la petición de sobreseimiento de la causa de la defensa, pronunciándose sobre si están a favor o en contra de ello.

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