El “efecto festivo” en Ourense llena la hostelería y aumenta la facturación en el Día del Padre

SUBIDAS DE HASTA EL 50%

Los comerciantes de la hostelería en Ourense prevén subidas de ingresos de hasta el 50% en una jornada clave para el consumo, el Día del Padre.

Dos personas pasan por delante de un cartel promocional del Día del Padre.
Dos personas pasan por delante de un cartel promocional del Día del Padre. | Xesús Fariñas

El Día del Padre se vive este año en Ourense con un mayor optimismo. La elección de este 19 de marzo como festivo autonómico por parte de la Xunta -una decisión tomada este año al coincidir el 17 de mayo en domingo- ha supuesto un espaldarazo vital para el tejido comercial y hostelero de la provincia, cumpliendo así una histórica reivindicación de los comerciantes.

Según los últimos estudios sobre consumo, Ourense es la provincia gallega que más invierte en estas fechas señaladas, con un desembolso medio de 52,50 euros por regalo para los padres. Aunque esta cifra sigue siendo inferior a los 77,50 euros que se dedican de media al Día de la Madre.

El pulso del sector

La declaración de este día como festivo en el calendario es el gran motor de este éxito. Beatriz Gómez, presidenta de la Federación de Comercio de Ourense, destaca que esta jornada genera “mucha fluidez en las ventas”, favoreciendo a un amplio abanico de sectores que van desde las pastelerías y floristerías hasta las peluquerías. Gómez lamenta que no sea un festivo de carácter anual, recordando que en Ourense siempre se ha peleado por esta fecha, ya que existe una tradición muy fuerte de celebrar juntos a los padres y a los numerosos “Pepes y Pepitas”.

Por su parte, Luis Rivera, presidente del Centro Comercial Aberto Ourense Centro, señala que el impacto general es muy positivo y cifra el incremento de las ventas en “entorno a un 10%” gracias a que los clientes tienen el día libre. Rivera detalla que, además de la hostelería, esta campaña está dinamizando especialmente las tiendas de moda deportiva, el calzado y la joyería, recordando al tirón comercial del Día de la Madre.

El impacto es aún mayor en el sector de la alimentación de proximidad. Emilio González, presidente de los comerciantes de la Plaza de Abastos, va más allá y calcula que la facturación puede subir “entre un 40% y un 50%” respecto a un día laboral normal. González subraya que la hostelería de grandes reservas cuenta con llenos totales y se muestra muy crítico, exigiendo que no se fijen “festivos absurdos” que no aportan a la economía y se consolide el 19 de marzo de una vez por todas.

En las grandes superficies la tendencia se repite con igual fuerza. Marcos Vila, gerente del Centro Comercial Ponte Vella, confirma una “gran participación” en las campañas promocionales del centro, que ha sorteado tarjetas regalo y tiene las urnas a rebosar de papeletas. Vila asegura que las afluencias han crecido cerca de un 10% respecto a la misma semana del año anterior y, en sintonía con sus compañeros, insiste en que fijar esta fecha en el calendario laboral ayudaría enormemente a la conciliación de las familias y al consumo.

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