Elena Élez, invitada al Foro La Región: La prevención del cáncer de colon empieza en la infancia”

JUEVES, 8 DE OCTUBRE

La oncóloga responsable de unidad de tumores digestivos del hospital universitario Vall d’Hebron, Elena Élez, llega este jueves al Foro La Región

Elena Élez, invitada al Foro La Región
Elena Élez, invitada al Foro La Región | La Región

La doctora Elena Élez (Lleida, 1978), oncóloga responsable de unidad de tumores digestivos del hospital universitario Vall d’Hebron, llega este jueves al Foro La Región para impartir una ponencia sobre su principal foco de investigación: el cáncer colorrectal como “una pandemia potencialmente reversible”.

¿Qué particularidades presentan los tumores digestivos?

Son tumores muy frecuentes. De hecho el cáncer colorrectal es el tumor más habitual y es también un tumor de alta mortalidad, es el cuarto yo creo en causas de muerte por cáncer. Pero, entendiendo bien la biología de base, desarrollando nuevos medicamentos y ofreciendo también estrategias como la cirugía o la radioterapia, se logra mejorar mucho el pronóstico de los pacientes Lo que vemos ahora también es que está aumentando mucho en personas jóvenes, menores de 50 años. Entonces esto hace que queramos invertir mucho tiempo y esfuerzos en entender mejor la enfermedad, desarrollar estrategias ya no solo de tratamiento sino de prevención.

¿Cuáles son los factores fundamentales por los cuales cada vez lo vemos más entre personas jóvenes?

Lo que estamos viendo es un cambio de hábitos. Una mayor tendencia al consumo de alimentos ultraprocesados, el sedentarismo, la contaminación, como factores a los que el individuo se ve expuesto desde los primeros años de vida y que puedan estar precipitando que veamos antes esta enfermedad. En nuestro grupo de investigación hemos publicado un artículo donde vemos que además no solo estos factores son importantes sino que también la exposición a pesticidas, como es el picloram, pueda tener un impacto o se asocia a mayor frecuencia en el desarrollo de cáncer colorrectal.

¿Cómo se evitan los factores de riesgo?

Es importante trabajar en estrategias de prevención. No solo de prevención secundaria que es el diagnóstico de precoz, sino de prevención primaria y esto ya desde la infancia, promoviendo que los niños hagan actividad física y dietas equilibradas. Que tengan los principales componentes alimenticios y tratar de disminuir lo máximo posible el consumo de ultraprocesados. Es decir, que la educación y la prevención del cáncer de colón empieza desde la infancia y una vez ya llegamos a los 50 años, que es cuando empieza el programa de cribado precoz, es muy importante adherirse.

El título de la charla hace referencia a “una pandemia potencialmente reversible”. ¿Qué hace falta para esa reversión?

Los oncólogos conocemos al paciente en un punto en que la enfermedad ya está diagnosticada, pero el hecho que sobre todo en cáncer colorrectal estemos viendo este aumento en personas jóvenes es lo que nos está invitando a trabajar todos estos hábitos de inicio. Es muy importante cuando hablamos de tratamiento multidisciplinar que esta multidisciplinariedad implique todas las áreas de atención. No solo la atención hospitalaria sino también el que podamos trabajar conjuntamente con la atención primaria, donde ven al individuo sano. A eso me refiero con potencialmente evitable: educar en hábitos desde la infancia puede llegar a evitar un gran número de enfermedades relacionadas con con la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo.

¿Cree que ante la proliferación de casos en jóvenes deberían implementarse los cribados en edades más tempranas?

De hecho en Estados Unidos se ha empezado a implementar a partir de los 45 años. En España, la adherencia a los programas de cribado es bastante baja, dependiendo de las regiones está en torno a un 40%. Esto es algo que está implementado en todo el país. Suele ser una carta que le llega al usuario a casa, a su domicilio, para hacer un test de sangre oculta en heces, y si es positivo es cuando se hace una colonoscopia. Si pensamos que ni la mitad hacen el test, resulta cuanto menos llamativo. A eso me refiero con el tema de la educación, porque realmente el cribado poblacional ya no es que permita que detectemos la enfermedad en estadios precoces que son curables, sino es que podemos identificar lesiones que son premalignas, como los pólipos, los adenomas y que de dejarlo evolucionar con el tiempo pueden llegar a desarrollar un cáncer.

¿Cómo ha cambado el diagnóstico en los últimos años?

Ha mejorado radicalmente en el sentido que cada vez más la proporción de pacientes que veíamos con diagnóstico de enfermedad avanzada, que solía estar en torno a un 20-25%, ahora ya es menor, en torno a un 15%. Es decir que cada vez más diagnosticamos la enfermedad en estadios precoces, cada vez más entendemos mejor la biología de esta enfermedad. Hemos pasado de una supervivencia de meses hace unos 30 años a tener pacientes que se curan teniendo la enfermedad metastásica o que las supervivencias realmente alcanzan los cuatro o cinco años.

¿Cuáles son las novedades más relevantes en los tratamientos?

Se avanzó en la identificación de lo que llamamos biomarcadores. Normalmente son proteínas o mutaciones, es lo que llamamos la medicina de precisión. A día de hoy, hay algún subgrupo de pacientes en los que ni siquiera usamos quimioterapia, que usamos inmunoterapia, y en otros casos lo que usamos es en combinaciones de quimioterapia con terapia dirigida que esto es lo que ha permitido realmente ir a tratar las células tumorales de una manera específica y que dan muchos mejores resultados en términos de respuesta de la enfermedad, tiempo que tarda la enfermedad en progresar o supervivencia global. Entonces al final esto es el resultado de un trabajo multidisciplinar. No solo de oncólogos sino también de cirujanos, radioterapeutas, biólogos, estadísticos, permitiendo desarrollar ensayos clínicos que cada vez son más rápidos.

Los biomarcadores funcionan casi como un código de barras molecular, ¿no? ¿Cómo es este proceso?

Cuando identificamos a un paciente que tiene la enfermedad, se hace un análisis del material genético de la célula que tiene el tumor. Extraemos el ADN de la célula tumoral y hacemos una secuenciación, miramos este código de barras que tú explicas y ahí hay varias mutaciones. Dependiendo de cómo esté esta mutación nosotros podemos añadir un fármaco u otro para hacer que la respuesta al tratamiento sea mucho mayor. Y lo que hemos visto también además es que cuanto antes lo detectemos y cuanto antes lo bloqueemos, mejor para los pacientes. Por eso ahora ya lo hacemos desde el inicio.

¿Hay algún otro tipo de tumor digestivo que preocupe a los oncólogos?

Estamos viendo también con mucha frecuencia cáncer gástrico en personas jóvenes y tumores de páncreas. No es tanto que haya más cantidad, sino que vemos que se va moviendo hacia franjas de edad más jóvenes.

¿Cuál es el mayor reto de la oncología de cara al futuro?

Me voy a quedar con la prevención. La medicina de precisión tiene que ir más allá de la enfermedad diagnosticada o metastásica. El escenario mejor es haber evitado el cáncer, que no hubiéramos llegado a ese punto.

Contenido patrocinado

stats