Entrevista a Leonardo Lemos, obispo de la Diócesis de Ourense: “La muerte no es esa mascarada comercial; otorga a la vida seriedad”

TODOS LOS SANTOS

El obispo de Ourense, monseñor Leonardo Lemos Montanet (Fene, 1953), analiza la realidad pastoral y social de la diócesis.

Monseñor Lemos, en su despacho del Obispado.
Monseñor Lemos, en su despacho del Obispado. | Lucía Otero

A las puertas de la celebración de Todos los Santos y Fieles Difuntos, y en plena apertura del Año Jubilar de la Iglesia de la Veracruz en O Carballiño, el obispo de Ourense, monseñor Leonardo Lemos Montanet (Fene, 1953), analiza la realidad pastoral y social de la diócesis.

Pregunta. Estos días se visitan muchos cementerios. Algunos presentan necesidades, bien sea de mantenimiento o capacidad. ¿Existe algún plan para mejorar esta situación?

Respuesta. Para nosotros, desde la perspectiva diocesana, es una preocupación. La mayor parte de los cementerios de esta diócesis son parroquiales, están en el entorno de la parroquia o muy cerca de ella. En algunos lugares sí puede haber dificultad de espacio porque ya no hay propiedades para ampliar, pero no encontramos esa dificultad de una manera grave porque desgraciadamente nuestro mundo rural se está quedando sin población. Por otra parte, hoy se están imponiendo otras costumbres que agilizan el tema de las sepulturas, como son la cremación y los pequeños columbarios.

P. En una sociedad donde fiestas importadas como Halloween ganan cada vez más terreno, ¿cómo debe actuar la Iglesia para evitar que se diluya el verdadero sentido cristiano de estas fechas?

R. Nosotros no necesitamos publicitar más a los difuntos. En cualquier eucaristía dominical o festiva están presentes en nuestras celebraciones, aunque en noviembre los recordamos de una manera más intensa. La muerte no es ese terror comercial ni esa mascarada que nos muestran. Es una realidad por la que todos vamos a pasar, un acontecimiento que otorga a nuestra existencia una profunda seriedad. Cuando somos capaces de reflexionar sobre ella, comprendemos que es la puerta hacia una nueva dimensión, a la eternidad. Estas modas recientes lo único que han conseguido es desvanecer el hecho de morir bajo la estética del miedo. Sin embargo, en el sentimiento de la gente, creyente y no creyente, la conmemoración de los difuntos mantiene una resonancia que nada tiene que ver con el espectáculo.

P. Hoy arranca el Año Jubilar de la Veracruz. Para quien no conozca su significado religioso, ¿en qué consiste y qué implica?

R. Un Año Jubilar es una ocasión de gracia para los creyentes que concede el Santo Padre con motivos especiales. En este caso coincidían dos acontecimientos propicios: los 125 años de la presencia de una reliquia de la Santa Cruz, un trocito de madera de la cruz del Señor, y los 75 años del comienzo de ese templo tan hermoso del gran arquitecto Antonio Palacios. Enviamos la propuesta a la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede y a los pocos días nos confirmaron la concesión. Es un tiempo de gracia en el que la persona creyente, a través de una peregrinación y de actos religiosos, puede ganar lo que llamamos la indulgencia plenaria.

Entrevista a Leonardo Lemos, obispo de la Diócesis de Ourense

P. Este Jubileo ha permitido, hacer una puesta a punto del templo, pero no es suficiente. ¿Falta implicación y respaldo por parte de las administraciones para garantizar su conservación?

R. Esperamos que con esta celebración nuestras autoridades nos ayuden a mantener este patrimonio. En estos momentos hay bastantes dificultades, sobre todo por filtración de aguas. En el diseño del arquitecto hay muchos templetes, capiteles y pequeños tejados que filtran a la piedra, siendo hoy uno de sus peores enemigos. El Concello se ha implicado ciertamente, pero hace falta respaldo. Mientras tanto, aguardamos con mucha ilusión la inauguración del nuevo órgano para la Veracruz, que va a ser un acontecimiento extraordinario. Si no es posible hacerlo antes de diciembre, esperamos disponer de él a comienzos del próximo año.

P. En la inauguración del Jubileo habrá una oración por el accidente ferroviario en Toledo

R. Sí. No hay palabras, tendremos que pedir al Señor por los difuntos, pero también mucho por los heridos. Tenemos que pedirle a Dios que ilumine a nuestros gobernantes y a aquellas personas en cuyas manos estamos, que son quienes dirigen todos estos medios de transporte. Hasta ahora, cuando íbamos a Madrid utilizando estos medios nos encontrábamos como en el sillón de casa. Ahora ya tenemos miedo. Uno se estremece ante esta situación que desgraciadamente en este año se ha repetido en dos ocasiones. Nos duele, pero como hombres y mujeres que vivimos en esta sociedad nuestra tenemos que levantar también nuestra voz para decir: “Señores, algo hay que hacer para que esto no vuelva a repetirse”.

P. Sobre la falta de vocaciones y el envejecimiento sacerdotal, ¿llegará el día en que no haya curas suficientes para atender todas las parroquias?

R. Vivimos en una sociedad donde no nos hemos dado cuenta de que hemos pasado de un período de cristiandad, donde todo el mundo era católico, y en todos los barrios había que construir un templo, a un proceso donde los cristianos tienen que saber que somos minoría. Lo que sí tenemos que pensar es que no se pueden sostener hoy 735 parroquias. Aunque tuviésemos 300 sacerdotes como hace sesenta años, no estaría justificado tener uno en una parroquia donde no hay gente. Por eso tenemos que ir educando a nuestros fieles para que descubran que, si en su parroquia no hay eucaristía y el sacerdote atiende la parroquia de al lado, es bueno que vayan allí a misa.

P. En el plano social, ¿teme que Cáritas se vea desbordada ante tantas necesidades en la provincia?

R. Ya en estos momentos tenemos dificultades para cubrirlo todo. Han crecido mucho las peticiones no solo de alimentos, sino para llegar a fin de mes y poder pagar el alquiler, el agua, la luz o el gas. Cáritas es el corazón de la Iglesia, pero todos tenemos que implicarnos. También las autoridades, porque estamos sacando adelante algunos problemas que son de asistencia social de los concellos.

Con permiso

¿Un libro?

“Los miserables”, de Victor Hugo.

¿Una película?

“Ben-Hur”, la clásica de Charlton Heston

¿Un rincón de Ourense?

El entorno de Laias.

¿Sigue los resultados de algún equipo deportivo?

No, pero tiro más por el Dépor y sigo con cierta inquietud a los equipos ourensanos.

¿Qué hace al final del día para despejar?

Ahora estoy traduciendo una obra de un arzobispo de Braga. Otra cosa que me absorbe es la filatelia.

Para informarse, ¿prensa en papel o digital?

En papel. Cada mañana le dedico al menos media hora a la prensa escrita. Leo La Región.

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