Equipo @ y Edite, los guardianes de la red

CIBERSEGURIDAD EN OURENSE

La ciberdelincuencia requiere una lucha constante de los investigadores. En el caso de la Guardia Civil corre a cargo de los equipos @ y Edite, quienes recibieron en noviembre el premio “Enxeño” por la labor que realizan.

Los agentes de los equipos @ y Edite, en la oficina en la que trabajan de la Comandancia.
Los agentes de los equipos @ y Edite, en la oficina en la que trabajan de la Comandancia. | Xesús Fariñas

La delincuencia en la red va ganando terreno a pasos agigantados a la convencional. Los ladrones ya no necesitan forzar la puerta de una casa o de un negocio: internet se ha convertido en su nuevo terreno de juego para delinquir. Estas nuevas amenazas exigen respuestas especializadas que en el caso de la Guardia Civil de Ourense las ofrecen el Equipo @ y Edite (Equipo de Investigación Tecnológica): los guardianes de la red.

El Equipo @ es la primera línea de contención y cercanía al ciudadano. “Nos encargamos de asesorar, recibir las denuncias tecnológicas inmediatas, analizar fraudes iniciales y dar pautas de ciberseguridad rápidas”, explica Antonio Vázquez, sargento primero.

Cuando este análisis inicial desvela una red criminal compleja detrás, casos graves de extorsión, acoso continuado o pornografía infantil, el caso se transfiere de inmediato al EDITE , que cuenta con los laboratorios forenses y las herramientas de rastreo avanzado necesarias para perseguir a los delincuentes en la red profunda.

En total, el grupo lo forman ocho agentes del Equipo @ y dos del Edite. Las investigaciones del día a día las hacen en una pequeña oficina situada en la Comandancia, pero la naturaleza de estos delitos -no entienden de límites geográficos- los obliga a viajar por todo el país.

La pasada semana acudieron a Valladolid, donde detuvieron a un vecino por estafar a un hombre de Celanova 22.000 euros tras engatusarlo con mensajes románticos.

La labor que realizan fue reconocida en noviembre con el premio “Enxeño” al Mérito Institucional en Galicia. “Para nosotros es un orgullo inmenso y un respaldo fundamental a un trabajo que muchas veces es invisible”, asegura Vázquez. Los agentes pasan jornadas enteras analizando código, rastreando IPs y procesando evidencias digitales frente a un monitor.

“Tras los datos informáticos hay historias humanas muy duras, detrás de cada IP que investigamos o de cada dispositivo que clonamos hay un menor que lo está pasando mal, una familia angustiada o un ciudadano estafado. Este premio es un impulso para seguir visibilizando que el entorno digital necesita una vigilancia constante”, asegura el sargento primero.

Sobre el mayor reto al que se enfrenta, apunta a la velocidad del cambio tecnológico. “La aparición de la Inteligencia Artificial generativa permite a los delincuentes crear identidades falsas hiperrealistas o manipular imágenes de menores de forma muy sencilla. Nuestro desafío es ir siempre un paso por delante”, asegura Vázquez.

Contenido patrocinado

stats