El exnovio de Nerea Añel, a prisión por robos en coches

MALTRATO

El juez de guardia envió a prisión provisional el viernes a Julio González Sierra, el hombre acusado y absuelto por el crimen de su novia Nerea Añel, por robos con fuerza en tres vehículos

Julio G.S., durante el juicio que derivó en una condena por maltratar a Nerea Añel.
Julio G.S., durante el juicio que derivó en una condena por maltratar a Nerea Añel.

El juez de guardia envió a prisión provisional el viernes a Julio González Sierra, el hombre acusado y absuelto por el crimen de su novia Nerea Añel, por robos con fuerza en tres vehículos, entre el 27 de enero y el 4 de febrero, dos hurtos y otros tantos delitos de estafa por el uso fraudulento de tarjetas de crédito. Los supuestos robos tuvieron lugar en Camino Portalón do Casar, calle Lugo o Julio Prieto Nespereira. González Sierra regresa de nuevo al centro penitenciario de Pereiro sin que haya transcurrido un año desde que la abandonó. Había saldado sus cuentas con la justicia el 16 de abril de 2025 (condena por delitos contra la propiedad).

Pocos días antes, el miércoles, el juez sopesó la reiteración delictiva para enviar a prisión provisional a Javier Gaviero Villar por robos con fuerza en vehículos. Según la Policía Nacional, ya estaba en su puto de mira como presunto autor de la oleada de robos en el interior de turismos estacionados en distintos barrios de la ciudad en enero. De hecho, ya había sido detenido o identificado por hechos similares, aunque fue el pasado miércoles cuando ingresó en la cárcel por cuatro sustracciones y un delito de estafa (realizó compras con una tarjeta bancaria que no era suya y que estaba en uno de los turismos). Javier, entre el 26 de enero y el 3 de febrero, accedió a cuatro vehículos estacionados en varias calles de O Vinteún (Río Cenza, Río Covas y Río Mente) “tras fracturar el cristal de una de sus ventanillas, valiéndose para ello de alcantarillas, para posteriormente acceder a su interior y sustraer diferentes objetos”, según determinó la UDEV. Entre los efectos sustraídos, se apoderó una tarjeta bancaria con la que realizó compras.

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