Galería | La antigua cárcel más vieja que nunca, entre pintadas, maleza y escombros
UN EDIFICIO HISTÓTICO RUINOSO
La vieja cárcel de Ourense permanece cerrada desde 1987, casi 40 años de abandono y de falta de decisión o proyecto que le aporte una nueva vida a este edificio histórico de la ciudad.
La antigua cárcel muestra un aspecto cada vez más deteriorado, con innumerables elementos de protección y seguridad para velar por los viandantes, desde redes en la fachada a unas vallas metálicas para amparar los posibles cascotes que caigan a la acera.
Además, las puertas y contras de las ventanas del penal se encuentran desconchadas, pintadas y rotas. En su interior hay restos de haber entrado gamberros o incluso okupas. Además de basura, escombros, pintadas y suciedad, en su interior todas las paredes están destrozadas.
Y en el recinto exterior del inmueble la maleza crece sin control, la vegetación sube por las piedras de sus muros y el musgo decora parte de su fachada y laterales.
Un estado de abandono y decrepitud cada vez más acentuado por el paso de los años sin un proyecto claro de recuperación para darle una nueva vida a un edificio que guarda capítulos clave de la historia de Ourense.
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