Afaor: la gran lucha silenciosa contra el alzhéimer por conservar la memoria

CONSERVAR LA AUTONOMÍA

Afaor acompaña cada día a personas con alzhéimer y a sus familias para preservar la autonomía, mantener rutinas y afrontar juntos un proceso que transforma la vida de manera irreversible.

Usuarios de Afaor en distintas fases de la enfermedad participan en uno de los talleres.
Usuarios de Afaor en distintas fases de la enfermedad participan en uno de los talleres. | Xesús Fariñas

Conservar la autonomía puede significar algo tan pequeño como seguir sabiendo dónde está el baño. Poder levantarse solo, ir a la cocina, coger un vaso de agua o recordar cómo hacer un trámite cotidiano. Son gestos sin importancia hasta que empiezan a perderse. Y ahí, explica Miguel Lázaro, coordinador de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Ourense (Afaor), está buena parte del trabajo diario de la entidad: intentar que ese momento llegue lo más tarde posible.

Reportaje sobre Afaor por el día del Alzhéimer

Por los talleres de Afaor participan personas en situaciones muy heterogéneas. Solo en el centro de Ourense atienden a alrededor de 150 usuarios al día, repartidos según sus necesidades. Algunos acuden para ejercitar la memoria como prevención, mientras que otros están ya en fases de mayor deterioro y trabajan capacidades más básicas. “La base es ser autónomo para poder disfrutar de tus cosas”, resume Lázaro. Bajar a tomar un vino, comprar el pan o llevar a los nietos al parque también forma parte de esa lucha.

En la asociación saben que el alzhéimer nunca llega solo

En la asociación saben que el alzhéimer nunca llega solo. Alrededor de cada enfermo hay una familia que también va perdiendo cosas por el camino. Lázaro describe el caso de quien comparte medio siglo de vida con su pareja y un día descubre que ya no lo reconoce. “Es como si fuera un luto”, dice. La persona sigue delante, aunque la relación cambia de golpe.

El objetivo de la entidad es conservar la autonomía el mayor tiempo posible.
El objetivo de la entidad es conservar la autonomía el mayor tiempo posible. | Xesús Fariñas

Los cuidadores

Por eso una parte importante de su labor está dirigida a quienes cuidan. Les forman, les acompañan y crean grupos donde compartir un proceso que puede durar años. Saber qué viene no evita el golpe, pero ayuda a entenderlo. Un enfado, un cambio de carácter o una mala respuesta dejan de interpretarse necesariamente como algo personal cuando la familia aprende a reconocer la enfermedad detrás de ellos.

Lázaro resume la situación que viven miles de personas en la provincia con una frase tan clara como dura: “Querer cuidar no quiere decir cuidar bien”. El cariño es imprescindible, pero también lo son la información, la formación y aprender a acompañar. En Afaor, cuidar al enfermo significa muchas veces empezar por sostener a quien está a su lado.

Contenido patrocinado

stats