Un habanero en su atalaya ourensana de la Plaza Mayor

ESCRITOR CUBANO

A sus 28 años, el escritor cubano Diego Santana puede decir, como Antonio Machado, “he andado muchos caminos”. El azar lo trajo desde Cuenca en agosto de 2025, y luego en Navidad ya había alquilado un piso en la Plaza Mayor de Ourense

Diego Santana en el Casco Vello de Ourense.
Diego Santana en el Casco Vello de Ourense. | Martiño Pinal

Todos los días a primera hora, Diego Santana sale a caminar sin rumbo por el Casco Vello y sus alrededores. Ahora el buen tiempo lo favorece. Un escritor está hecho en una mitad, de sí mismo, y en la otra del paisaje que contempla. El habanero es, en este sentido, amante de las maravillas arquitéctónicas del Ourense antiguo, deleitándose lo mismo en una moldura art noveau, que en los caprichos barrocos de los maestros de Santa Eufemia.

“Para mí caminar es una forma esencial y secreta de dialogar con la realidad, soy muy caminador”, nos dice mientras alza una taza de café.

Érase una vez en La Habana

El camino que le ha traído hasta aquí comenzó en el Vedado, La Habana, en 1997. Una sensibilidad congénita lo convirtió en un visitante asiduo de bibliotecas, conciertos y festivales de cine. “Yo estoy muy feliz en Ourense -dice-, pero reconozco que el espacio vital a donde pertenezco es La Habana que dejé atrás, con todos sus esplendores y miserias, y que será el sitio al que volveré cuando al final se confabulen los astros”, comenta después de hablar de sus primeros años de formación en la isla.

Allí, en la universidad fundada en 1728, se graduó con título de oro en Comunicación Social, con una tesis sobre el novelista y cineasta Jesús Díaz. Luego se vinculó a la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, recibiendo cursos de guion cinematográfico que le permitieron trabajar como especialista en la Cinemateca de Cuba. Se convirtió en colaborador activo de las revistas culturales Hypermedia y El Estornudo. Todo ello mientras comenzaba a crecer en silencio el libro que le permitiría salir de Cuba.

La España de los premios

Diego Santana, a fuerza de talento y persistencia, obtuvo en 2023 la beca para jóvenes creadores que cada año concede la Fundación Antonio Gala en Córdoba, con el proyecto narrativo “Cazar dinosaurios”. La estancia financiada en la institución permite a escritores y otros artistas, la culminación de una obra con altos méritos estéticos y el intercambio interdisciplinar. Al año siguiente, Santana resultó el ganador del Premio Complutense de Literatura 2024, con el libro de cuentos “Con las mismas manos”, publicado por Ediciones Complutense. Los éxitos no terminarían ese año: en Córdoba recibió la noticia de que se le había concedido el Premio Ibeoramericano Ventosa-Arrufat que concede en México la Fundación Elena Poniatowska, una institución dedicada a promover el talento literario. Sobre esto puntualiza: “La ruleta de los premios permite a escritor tomarse un respiro de la realidad para volver con más fuerza sobre ella”.

Ourense en la mira

“Vine de vacaciones en agosto de 2025, porque un gran amigo que vive aquí me invitó, y ciertamente quedé maravillado. Entre todas las opciones que tenía, Ourense ganó por partida amplia: tranquilidad, precio de la vivienda asequible, gente muy acogedora, buena gastronomía”, comenta Diego saboreando el último sorbo de su café: “Entonces no perdí tiempo, me mudé a fines de diciembre y aquí estoy, instalado en mi atalaya ourensana de la Plaza Mayor”.

Modus vivendi

Diego Santana ejerce como periodista en remoto para “Diario de Cuba” desde 2024. “Es un importante periódico del exilio con sede en Madrid que trabaja para la Cuba de mañana, enfocado en una transición posible, y sobre todo en poner en dar cuenta de aquellos sucesos silenciados por la mordaza oficialista de la dictadura cubana”, explica Diego sobre su ocupación cotidiana. “Por lo general comienzo el día con un café, una caminata, y luego leo cosas que me interesan o trabajo en mis propios textos narrativos, es en la tarde que dedico la jornada al periódico. Me encanta escaparme con amigos cada vez que puedo a las termas, y a los pueblos de la provincia: estoy enamorado de Allariz, Celanova y otros pueblos preciosos. Por otro lado, el Ourense nocturno de los Vinos ha sido para mí un auténtico descubrimiento, un sitio siempre memorable para compartir con amigos y conocer gente”, confiesa Diego, el escritor habanero enamorado de la ciudad de As Burgas.

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