Héroe a los 19 años: Miguel Álvarez evitó que una mujer se lanzase al vacío en Ourense

ACTO HEROICO

Miguel Álvarez logró rescatar hasta en dos ocasiones a la misma mujer, a la que puso a salvo en una rápida actuación tras percatarse de que tenía un pie por encima de la barandilla.

Miguel Álvarez, ayer en el mismo lugar donde consiguió salvar a una mujer hasta en dos ocasiones. | Lucía Otero

Miguel Álvarez (19 años) fue el pasado viernes desde su casa hasta la de sus abuelos para comer. En el camino, tuvo que bajar unas escaleras, en la rúa do Bierzo, donde se encontró a una mujer, aunque en ese momento no le llamó la atención. “No me pareció raro, era una señora normal esperando a la sombra”, relata.

Eran las dos de la tarde. Hora y media después, regresó hacia su casa y vio a la misma mujer, de en torno a 65 años, parada justo donde se la había encontrado antes. “Ahí ya me resultó extraño”, indica. Veinte minutos después volvió a bajar las mismas escaleras, ya que había quedado con un amigo para darle una gorra. Otra vez la misma situación: la señora seguía en el rellano. “No vi en ella nada raro, estaba apoyada en la columna mirando hacia el suelo”, recuerda.

Cuando se disponía a subir de nuevo, observó cómo la señora tenía el pie izquierdo apoyado en una caja y el derecho por encima de la barandilla. Miguel Álvarez reaccionó muy rápido. Subió las escaleras a gran velocidad, agarró a la mujer y la puso a salvo en el rellano.

“Le pregunté si necesitaba algo y me dijo que no, que estuviese tranquilo y que iba a dar un paseo”, cuenta. Él llamó a su madre para que avisase a la Policía y, cuando se cercioró que la mujer estaba un lugar seguro, aprovechó para subir rápido a su casa a por una botella de agua para dársela. Solo fueron 20 segundos, pero en ese tiempo ella aprovechó para volver a la barandilla y pasar el pie de nuevo, pero otra vez Miguel actuó con celeridad y la salvó por segunda vez.

Altura desde la barandilla en la que estaba la mujer.
Altura desde la barandilla en la que estaba la mujer. | LUCÍA OTERO

“Le dije: ‘No se mueva de la plaza, por favor, que la quiero tener un poco vigilada”, señala. Además, actuó con gran inteligencia. No le dijo que había avisado a la Policía Local para evitar que se alterara y huyera. Los agentes apenas tardaron unos minutos en llegar y ya se encargaron de atenderla, ayudados posteriormente con los servicios sanitarios.

Miguel Álvarez reconoce que vivió lo sucedido con nervios, pero logró vencerlos y su heroicidad permitió salvar una vida. “Estoy contento por lo que hice. (…) Cuando se lo conté a mi familia me dijeron que estaban muy orgullosos de mí”, relata. Además, fue recibido en el Concello de Ourense, donde le reconocieron su gran actuación.

A él siempre le gustó ayudar a la gente. Por ello, está realizando un curso de socorrismo y entre sus planes figura opositar para ser policía local, una profesión que le viene de familia, ya que su tío es uno de los agentes que forma la plantilla municipal. “Me quedo con que lo hice bien y la señora está bien”, indica este joven de 19 años que el viernes se puso el traje de superhéroe.

Contenido patrocinado

stats