La hoguera sigue viva tras 11 días frente a la Subdelegación del Gobierno de Ourense

LA TRACTORADA RESISTE

Una de las concentraciones más largas que se recuerdan en Ourense suma una jornada más de protestas, con decenas de personas que pasan sus días en comunidad en San Lázaro

Mujeres preparan bocadillos junto a la hoguera para el grupo de la tractorada.
Mujeres preparan bocadillos junto a la hoguera para el grupo de la tractorada. | Xesús Fariñas

La lucha de los agricultores y ganaderos permanece incansable, tras ya cerca de dos semanas a las puertas de la Subdelegación del Gobierno, donde los manifestantes pasan sus días desde el amanecer hasta la noche en comunidad e incluso preparando comida para todos con el objetivo de pelear por la supervivencia de su gremio.

Retirada de bloques de paja de la Subdelegación.
Retirada de bloques de paja de la Subdelegación. | Xesús Fariñas

Se trata ya de una de las concentraciones más largas e intensas que se recuerdan en Ourense, alcanzando ya los once días activa y sin encontrar todavía una solución definitiva

Ni las fiestas navideñas, ni el Año Nuevo, ni los Reyes Magos, ni el intenso frío de estas fechas han impedido que decenas de personas que viven del sector agroganadero se unan sin falta en San Lázaro desde el 29 de diciembre y el número de manifestantes incluso va para arriba.

Acompañados de una gran hoguera para soportar las bajas temperaturas a la intemperie y de un par de carpas para cubrirse de la lluvia, la rutina de estas personas que han derivado su actividad agrícola y ganadera en localidades principalmente de A Limia y Maceda a concentrarse en la capital provincia, viéndose en la necesidad de desatender un oficio que requiere una atención diaria.

Miguel Gómez se da la mano con un policía.
Miguel Gómez se da la mano con un policía. | Xesús Fariñas

Los manifestantes llegan a su punto de encuentro a partir de las ocho de la mañana, avivando el fuego de la hoguera de la noche anterior y sumando fuerzas a través de lemas como “Mercosur, ruína do sector”, “gracias a la administración, estamos en extinción” y “o rural non se rende” que decoran San Lázaro.

Los días brillan por su fraternidad salvo momentos de tensión como los acontecidos ayer por la larga jornada de negociaciones entre representantes de la protesta y la Subdelegación y así sigue durante las tardes hasta abandonar el emplazamiento en torno a las diez de la noche, para descansar y seguir firmes al día siguiente.

Uno de los momentos más significativos de la unión del gremio es en el que llega la comida. En alguna ocasión incluso hubo quien se animó a hacer la comida en directo, mientras que ayer, día más intenso, se prepararon unos bocadillos para todos los participantes e incluso para los transeúntes, un acto que representa la solidaridad de estos trabajadores y su dirección común para luchar por su supervivencia.

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