Jácome apura el límite legal y someterá a pleno sus presupuestos este viernes abocado al no de la oposición

IN EXTREMIS

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, encajó el trámite obligatorio de la comisión de pleno este martes in extremis tras su "error normativo" de la semana pasada. Ahora, el previsible rechazo de todos los grupos le deja la puerta abierta para activar la cuestión de confianza a solo un día de que la ley electoral se lo prohíba.

Jácome, durante el último pleno del Concello de Ourense
Jácome, durante el último pleno del Concello de Ourense | Óscar Pinal

El regidor encajó el trámite obligatorio de la comisión de pleno este martes in extremis tras su "error normativo" de la semana pasada. Ahora, el previsible rechazo de todos los grupos le deja la puerta abierta para activar la cuestión de confianza a solo un día de que la ley electoral se lo prohíba.

El culebrón presupuestario del Concello de Ourense encara su desenlace. El alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, someterá a aprobación inicial su proyecto de presupuestos (127,8 millones de euros) en un pleno extraordinario convocado para este viernes, 22 de mayo, a las 9:00 horas. Una cita que nace condicionada por la carrera de obstáculos legales de los últimos días y que, previsiblemente, culminará con un rechazo frontal de toda la oposición.

Se augura el 'no' de la oposición

Para llegar a este pleno, el gobierno de Democracia Ourensana tuvo que superar este martes el trámite de la Comisión de Pleno competente. El documento salió adelante con el apoyo de DO, el voto en contra del PSOE y del BNG, y la abstención del PP.

Sin embargo, esta abstención popular no significa que planteen permitir la aprobación, según han aclarado al término de la sesión, cuando la portavoz del PP, Ana Méndez, deslizó que en el debate definitivo su grupo podría votar en contra, esgrimiendo tanto el fondo como la forma: "A nosa postura é contraria aos orzamentos porque se presentaron de maneira unilateral, sen diálogo, sen aceptar ningunha das emendas formuladas polo Partido Popular".

Además, Méndez apuntó a una irregularidad técnica que podría traer cola: "Falta o informe de fiscalización da Intervención Xeral, unha documentación que é preceptible para sacar adiante as contas do exercicio de 2026", lo que, a su juicio, evidencia "unha maneira de gobernar baseada na imposición e na falta total de consenso".

Por su parte, desde el PSOE, la concejala socialista María Fernández Ojea ha sido tajante al justificar esta negativa, señalando que el documento evidencia la ausencia total de un modelo de ciudad por parte del alcalde. "Non existe unha planificación de futuro, non falamos de vivenda, nin de mocidade, nin de igualdade", lamentó la edil. Además, Fernández Ojea denunció que estas cuentas no servirán para mejorar los servicios públicos, sino que se limitan al pago de deudas con las empresas concesionarias en un momento crítico para los bolsillos de la ciudadanía: "Os veciños xa están a pagar máis por servizos como o da auga ou o lixo e, a cambio, non se ven melloras". A la hora de fundamentar su no rotundo, la socialista también puso el foco en las graves carencias técnicas del expediente, incidiendo en la misma ausencia del informe de Intervención que denuncian PP y BNG: "Esiximos explicacións sobre estes temas. Un orzamento é un proxecto de goberno, e Gonzalo Pérez Jácome non goberna; está a outras cousas", sentenció la concejala.

En esa misma línea técnica se pronunció el portavoz del BNG, Luís Seara, quien subrayó que se trata de "un expediente incompleto xa que falta nada máis e nada menos que o informe de fiscalización da Intervención Xeral, informe que ademais é preceptivo para que se poida levar e debater no Pleno". Los nacionalistas advierten también de la nula negociación laboral en el capítulo de Personal, anticipando que "nós non ímos avalar este xeito de proceder".

El error normativo y la cuenta atrás para la moción de confianza

El pleno de este viernes no es casualidad, sino fruto de la urgencia del calendario y de un reciente tropiezo administrativo. Cabe recordar que, la semana pasada, Jácome tuvo que desconvocar de urgencia un pleno previsto para el lunes 18 al percatarse de un error de bulto: se había saltado el Reglamento Orgánico Municipal, que exige pasar previamente el borrador por la comisión celebrada, finalmente, la mañana de este martes.

Este volantazo in extremis ya caldeó los ánimos en la oposición. El nacionalista Luís Seara lo tachó en su momento de "tomadura de pelo", acusando a Jácome de "xogar coa institución por puro interese persoal" para "desviar a atención dos seus problemas xudiciais porque o orzamento lle importa entre cero e nada".

Con los días perdidos, el margen de maniobra de Jácome se ha esfumado. Si el viernes se confirma el 'no' de la oposición, la única carta del alcalde para aprobar las cuentas será someterse a una cuestión de confianza.

El problema (y el motivo de las prisas) es la Ley Electoral (LOREG), que prohíbe activar este mecanismo de salvaguarda durante el último año de mandato. Dado que las elecciones municipales serán el 23 de mayo de 2027, la prohibición entra en vigor exactamente este sábado, 23 de mayo. Al fijar el pleno para el viernes 22, Jácome agota el límite legal de la última bala posible en un consistorio marcado por el desconcierto y por el blindaje de un alcalde investigado por prevaricación, que recientemente nombró a ocho tenientes de alcalde en un movimiento defensivo sin precedentes en la ciudad.

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