Mañanas al fresco y tardes evitando el sol en compañía

Los mayores ourensanos sufren la ola de calor, refugiados en el aire acondicionado de los centros de día o bajo la sombra de los parques de la ciudad, a los que no pueden dejar de ir.

Un grupo de ancianos se refuegian del calor bajo la arboleda del Parque de San Lázaro.
Un grupo de ancianos se refuegian del calor bajo la arboleda del Parque de San Lázaro. | Lucía Otero

Durante estos días de temperaturas extremas, toda precaución que se tome es fundamental para evitar problemas de salud derivados del calor, especialmente entre los colectivos más vulnerables, como son los ancianos.

El entorno de la ciudad y de la cuenca del Miño, convertido en un auténtico horno, marca en torno a los 40 °C desde el pasado fin de semana y permanecerá en esas cotas hasta este domingo, afectando el bienestar y la rutina de los mayores ourensanos.

Las calles de Ourense no son el mejor lugar para pasar estas calurosas tardes y muchos de los ciudadanos de la tercera edad, que no escaparon durante estos días a la aldea o de vacaciones con familiares, encuentran su mejor refugio climático en los centros de día para mayores.

Desde los diferentes establecimientos de la ciudad aseguran que están notando una menor asistencia de usuarios: “Algunos prefieren quedarse en casa, otros van al pueblo o de vacaciones con la familia”. Las dietas, que se ofrecen en muchos centros, cambian en estas fechas, ofreciendo un menú mucho más ligero.

En el centro de día A Ponte se reúnen muchos vecinos para pasar la tarde frescos y disfrutando de actividades en común. “Polas mañás prefiero arranxar cousas na casa e as tardes pasámolo aquí bastante ben”, indicó una de las usuarias, Pilar Pérez.

“Con este calor duermo más la siesta, por la noche fatal, no duermo nada”, aseguró otra de las usuarias del centro, María Teresa Gay.

Algunos son atrevidos y no fallan a su cita con el parque. A las cuatro de la tarde algunos vecinos ya se encontraban bajo los árboles del Parque de A Ponte, pero tomando precauciones. “Normalmente veño a pé, pero con este calor prefiero coller o autobús”, afirma Antonio Fernández, que baja todos los días desde O Vinteún.

“Eu quedei na casa onte e antonte, pero xa me aburría e hoxe salín, que a tarde ríndeme moito, á maña prefiero pasear ao fresco”, destacó Manuela Labrador.

Otros incluso ven a los supermercados como el mejor lugar para pasar estas infernales tardes. “Vamos dentro del súper del calor que hace, en la calle no se aguanta”, comentan vecinas del barrio de A Ponte.

Adaptación de las residencias de mayores

Los centros geriátricos ourensanos se han tenido que acondicionar durante los últimos años debido al constante aumento de temperaturas durante los meses de verano.

Hace años las residencias de la provincia carecían de aire acondicionado en su mayoría, en cambio, ahora es un requisito fundamental para el bienestar de sus usuarios y trabajadores. Además, se han tenido que adaptar más zonas verdes, espacios de sombras, además de una mayor cantidad de zonas comunes interiores, donde se desarrolla la mayor parte de la actividad durante estas semanas ante el peligro de tener expuestos a los ancianos en el exterior.

La residencia DomusVi cuenta desde hace cinco años con aire acondicionado, ante el cambio climático, y otorga especial importancia a espacios interiores climatizados y zonas exteriores con sombra.

Los usuarios del geriátrico salen por la mañana a primera hora a una zona habilitada con una pérgola. “Por la tarde en lugar de salir se prefiere que se queden dentro, en las zonas comunes”, indican desde el centro.

Desde DomusVi, intentan limitar las salidas por la tarde, ante las visitas de sus allegados. “A los familiares que vengan a ver a los mayores se les recomienda que no los saque afuera, debido al riesgo de que sufran un golpe de calor, en lugar de sacarlos es mejor que se queden con ellos en los espacios del centro”, manifiestan.

Además, destacan el aumento de ingesta hídrica, que aumenta de una a dos rondas, tanto por la mañana como por la tarde. En cuanto a la alimentación, se evitan comidas calientes, otorgando preferencia a una dieta ligera y, en especial, se eliminan los postres pesados.

Ourense alcanzará hoy el pico de la larga ola de calor, con 41 grados

La ciudad rozó ayer los 40 grados y marcó de nuevo el máximo registro de la comunidad.

Según MeteoGalicia, se registraron 39,7 °C a las 16:50 horas, superando los 39 de Leiro. En la comarca de Valdeorras también se aproximaron a estas cotas.

La alerta naranja se registró en toda la zona de la cuenca del Miño de Ourense, en el noroeste provincial y en Valdeorras, mientras que practicamente el resto de la provincia estuvo en aviso amarillo.

La Secretaría Xeral para o Deporte suspendió la actividad deportiva en exteriores en hasta 58 concellos ourensanos, del noroeste, del Miño, de la montaña y de Valdeorras, debido al intenso episodio de calor.

Las altas temperaturas no darán tregua, sino todo lo contrario, y este jueves se espera el pico de la ola de calor, con registros en torno a los 41 ºC en la ciudad, según MeteoGalicia, donde se mantendrá la alerta naranja, al igual que en toda la cuenca del Miño.

Seguirá así al menos hasta mañana, mientras que cerca del resto del interior gallego estará bajo aviso amarillo. El sur de la provincia estará en riesgo extremo de incendio, por la sequía y la continuidad del calor.

A partir del sábado las temperaturas empezarán a descender, aunque todavía con unos 37 °C.

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