El mapa de aparcamiento de Ourense es casi el mismo que hace dos décadas

18.000 PLAZAS

La supresión de la ORA y la peatonalización de varias calles no ha hecho más que agravar la escasez de estacionamientos, mientras que el mapa general de aparcamiento de Ourense no ha cambiado desde los años 90

Vehículos estacionados en la calle Francisco Añon Paz, en el barrio de Vista Hermosa.
Vehículos estacionados en la calle Francisco Añon Paz, en el barrio de Vista Hermosa. | MIGUEL ANGEL

Ourense tiene una grave carencia de plazas de aparcamiento. Cada día se producen más de 150.000 desplazamientos de vehículos, sin embargo, la cantidad de estacionamientos es muy inferior a la necesaria. El Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) cifra en 18.000 la cantidad de aparcamientos libres en superficie en la ciudad, mientras que en la veintena de aparcamientos subterráneos hay unas 5.000 plazas.

Son cifras insuficientes que llevan años dando dolores de cabeza a los conductores que buscan un lugar en el que dejar sus coches. La situación ha empeorado, especialmente en el centro, con la entrada en vigor de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), la supresión de plazas por peatonalizaciones y el fin de la ORA (que eliminó de un plumazo la rotación en 900 plazas con las que contaba este servicio).

Una ciudad sin evolución

La red de aparcamientos de Ourense es prácticamente una foto de finales de los 90. El 80% de la capacidad subterránea actual se construyó hace más de dos décadas. Lo que vino después fueron simplemente parches o párquines vinculados a infraestructuras específicas, como en el CHUO o en la estación de tren, aunque este último se encuentra saturado por abonos, convirtiendo la zona de parada temporal en un auténtico laberinto. A esta situación hay que lamentar también el cierre del parquin de San Antonio, el pasado mes de julio, por orden judicial.

No existe una solución capaz de aliviar realmente el colapso. El caos se traslada a diario a los denominados “leira parks”, donde los ourensanos que acuden a trabajar o a gestionar trámites estacionan bajo la ley del “sálvese quien pueda”. Los coches se amontonan en cualquier mínimo espacio que ven vacío.

En el barrio de As Lagoas, muchos conductores se ven tan apurados que estacionan sus vehículos donde ya ni siquiera hay plazas pintadas, incluso en zonas donde está prohibido, complicando la circulación de tal forma que los autobuses o ambulancias ven cortado el paso. Lo mismo ocurre en el barrio de A Ponte y en las calles de O Couto, donde encontrar sitio junto al estadio o en el acceso centro se ha vuelto prácticamente misión imposible.

Promesas en el cajón

Lo cierto es que, a lo largo de estos años, se presentaron varios planes que prometían solventar de alguna forma la necesidad de plazas. El propio PMUS aprobado en 2019 lo contemplaba. Con todo, el futuro aparcamiento de Ponte Canedo se perfila como la única realidad tangible, mientras la prometida red de estacionamientos gratuitos continúa bloqueada tras años de espera.

Una larga lista de párquines disuasorios que se habían proyectado se quedaron guardados en un cajón. Entre ellos los que se habían incluido inicialmente en la redacción del PXOM (Plan Seral de Ordenación Municipal) y los seis que incluía el Plan de Estacionamientos Disuasorios de la Xunta. Previstos en localizaciones estratégicas diseñadas para descarbonizar la urbe, como O Couto, Expourense, el Campus Universitario o el acceso centro, prometían eliminar el tráfico del centro.

Mientars tanto, la lista de zonas afectadas continúa aumentando. La instalación de rampas mecánicas en A Cuña prevista por el Concello eliminará más estacionamientos. Por ello la Diputación ha solicitado esta misma semana la convocatoria “urxente” de una asamblea para tramitar la ejecución de un aparcamiento provisional.

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