Marta González-Freire, investigadora ourensana: “En la longevidad hay más carga genética de la que pensábamos”

CARRERA EN EEUU

La historia de la ourensana Marta González-Freire ha estado siempre ligada al deporte, de donde dio el salto a estudiar el envejecimiento. Tras formarse en Genética y Biología Celular y realizar el doctorado en el National Institute of Health de Estados Unidos, fue allí, en Baltimore, donde comenzó a trabajar sobre envejecimiento biológico, para comprender por qué envejecemos y cómo podemos retrasarlo. Actualmente, ejerce como investigadora titular en el Instituto de Investigación Sanitaria de Islas Baleares, donde dirige mi propio grupo y pertenece al Instituto de Salud Carlos III.

Marta González-Freire
Marta González-Freire

Pregunta. ¿Por qué el envejecimiento?

Respuesta. Al final todos nos vamos a hacer mayores. Si somos capaces de retrasar esas enfermedades asociadas a la edad, pues de eso nos beneficiaremos todos. Como siempre he hecho mucho deporte, veía también que el ejercicio era un gran potenciador de la salud. Y siempre me ha interesado por qué hay gente que envejece más rápido que otros. Y por qué no. Por qué hay gente que aún fumando muchísimo no desarrolla nada. Y gente con mucha salud o que se cuida mucho y, de repente, de un día para otro desarrolla una patología y muere.

P. Y dentro de ese campo, ¿en qué se centra concretamente su investigación?

R. En lo que se llama “healthy aging”, gente que está muy sana, seguirla con el paso del tiempo y ver si difiere de gente que no está tan sana en su envejecimiento. En uno de los estudios hemos seleccionado una cohorte muy sana entre los 20 y más de 80 años, en los que les hemos hecho una caracterización completa de salud, tanto a nivel de pruebas físicas como moleculares y los estamos siguiendo cada tres años. Otro gran estudio son las zonas azules. Hemos visto que en Baleares hay un montón de centenarios y nonagenarios y estamos intentando caracterizar los mecanismos genéticos y epigenéticos detrás de ese envejecimiento tan saludable y determinar si Baleares es otra nueva zona azul, porque tenemos números muy parecidos a los de otras regiones en el mundo como Cerdeña u Okinawa. Esos son principalmente los dos grandes proyectos que tenemos en marcha. También hacemos intervenciones en modelo animal para decelerar el proceso de envejecimiento y la inflamación.

P. No se trata solo de vivir más, sino de hacerlo con calidad.

R. Nuestra idea no es que vivamos más años, sino que todos esos años haya una compresión de la multimorbilidad, para que nos muramos de viejos pero no por enfermedades asociadas a la edad. Es decir, que si yo ahora mismo, por ejemplo, desarrollo una diabetes tipo 2 o un síndrome metabólico a los 50, retrasar mediante medidas de prevención esa aparición, que en vez de a los 50 aparezca cerca de los 80 para que el periodo de enfermedad sea lo más reducido posible.

P. ¿Hasta qué punto es una cuestión de hábitos?

En el caso de alzhéimer, sabemos que la gente que duerme menos y que tiene una fase del sueño REM disminuida, es más propensa. Igual que la alimentación

R. Recientemente, se ha publicado que hay más componente genético del que pensábamos. Aparte de lo que hagamos en el día a día, hay un componente genético muy grande, más del que se pensaba. Venimos predeterminados con un programa y es verdad que con nuestros hábitos hacemos que se acelere o se decelere. Pero como solamente podemos incidir a día de hoy en nuestros hábitos, es donde nos podemos centrar. Yo siempre pongo el mismo ejemplo. Para una patología como el alzhéimer sabemos que hay una mutación que nos hace más propensos, pero no tenemos ningún fármaco o intervención que haga que no aparezca, entonces, ¿para qué queremos saber si tenemos la mutación? Otra cosa es, por ejemplo, en cáncer de mama, que sabemos que hay unas mutaciones que ejercen un efecto brutal. Y sabemos que se hace una extirpación de mamas o de útero o de ovarios, pues reduces un montón las opciones de que desarrolles la enfermedad. Por tanto, en algún tipo de enfermedades lo único que podemos hacer es esa prevención con hábitos. En el caso de alzhéimer, sabemos que la gente que duerme menos y que tiene una fase del sueño REM disminuida, es más propensa. Igual que la alimentación. El metabolismo está por detrás de la mayoría de las enfermedades asociadas a la edad. Aunque el mundo está lleno de vendemotos que venden pastillas de tratamiento intravenoso o terapias genéticas que todavía no están en el mercado. Pero la realidad es que actualmente no tenemos mucho más que cambio de hábitos y estrategias de toda la vida. Nutrición, ejercicio y sueño.

P. ¿Y seremos todo centenarios o eso ya se acabó por culpa de la vida que estamos llevando?

R. Ahí hay un mix. Estamos viendo un avance de que parece que vayamos a vivir un par de años más de vida media, pero la realidad es que empiezan a aparecer otras enfermedades que no esperábamos, como el cáncer de colon en gente joven asociado malos hábitos. Creo que hay un retroceso, la gente se muere más tarde, pero con muchas patologías y antes quizás se moría antes con esas patologías, pero porque no había tratamiento para ellas. Detectamos antes las enfermedades por las nuevas tecnologías, no porque no existiesen. Ahora somos capaces de detectar enfermedades antes porque tenemos la maquinaria para ello y aparte tenemos los tratamientos para que la gente viva más con esas enfermedades, lo que no se traduce en una mejora de salud, pero sí que se puede traducir a lo mejor en una extensión de esa vida.

P. ¿Cuáles son los princiales mitos sobre el envejecimiento?

¿Vamos a vivir todos más de 100 años o ha nacido la primera persona que va a vivir o la primera generación que va a vivir hasta los 130? Eso ya te digo que no. Pero eso vende mucho

R. Hay muchos. No vamos a ser inmortales y, por desgracia nuestros ojos no verán la reprogramación celular. Yo lo dudo. Claro que somos capaces de reprogramar células viejas y volverlas a estado joven, pero como humanos, hasta que se haga, va a ser muy difícil. ¿Vamos a vivir todos más de 100 años o ha nacido la primera persona que va a vivir o la primera generación que va a vivir hasta los 130? Eso ya te digo que no. Pero eso vende mucho.

P. Tampoco nos interesaría la inmortalidad, ¿no?

R. Bueno, si fuésemos inmortales todos y seleccionados, sí, claro. Soy inmortal y me quedo en los 40, eso sí. Pero, ¿qué pasa con el resto del entorno? ¿No envejece? Porque esa teoría de inmortales lo tenemos que aplicar al resto, a la Tierra. ¿Qué pasa con los edificios? ¿Con los montes? ¿Son inmortales también o siguen creciendo? Es inviable. Es un tema ya físico y ético, moral y socioeconómico. El gran problema que tenemos ahora es quién asume los costes de que estemos viviendo todos más. Ahora ya se habla de una segunda jubilación o una segunda o tercera carrera profesional. Porque claro, antes la gente se jubilaba con 65 años, pero es que ahora a esa edad eres joven. Si al final vamos a ser capaces de prolongar la vida hasta por ejemplo los 100, pues igual no te jubilas hasta los 80. Es un tema más complejo y abarca más organismos de los que la gente pueda pensar. Abarca a todos los sistemas.

P. Ourense sería una de esas zonas azules. ¿Por qué aquí vivimos más?

R. En el Mediterráneo, que es donde se concentran muchas zonas longevas, ves sobre todo la parte social, la nutrición y el moverse. Si te das cuenta, la mayoría de los centenarios, casi todos tienen sus fincas y las trabajan. Aunque tomen cocido o un carajillo, lo que sea, luego están todo el día moviéndose y socializando con su entorno, están muy apoyados socialmente. Esa es la parte que nos difiere de otras regiones no tan longevas. La parte social es muy difícil de estudiar, pero es lo que determina al final la longevidad de la gente también.n

Contenido patrocinado

stats