Médicos de Ourense alertan sobre los riesgos del exceso de higiene para contraer una enfermedad inflamatoria intestinal

COLITIS ULCEROSA Y CROHN

En la provincia de Ourense hay 1.300 casos de enfermedades inflamatorias intestinales según la asocación ACCU

Médicos del CHUO con afectados de enfermedades intestinales inflamatorias
Médicos del CHUO con afectados de enfermedades intestinales inflamatorias

Las enfermedades inflamatorias intestinales ya afectan a más de 1.300 personas en la provincia de Ourense y los especialistas advierten de que los diagnósticos continúan aumentando, especialmente entre población joven. Coincidiendo con el Día Mundial de estas patologías, profesionales sanitarios y pacientes pusieron este martes el foco en unas dolencias crónicas “muy limitantes” y todavía poco conocidas fuera de las consultas.

La unidad que combate estas afecciones en el CHUO, formada por cinco médicos especialistas y una enfermera, sigue actualmente a más de un millar de pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. “Son enfermedades emergentes, cada vez más frecuentes y muy exigentes para recursos y profesionales”, explica el digestólogo Santiago Soto. El médico señala que se trata de patologías sin cura en este momento y apunta que los especialistas explican que su crecimiento podría deberse a la menor exposición a infecciones durante la infancia.

Soto habla incluso de un posible “exceso de higiene” en los primeros años de vida. Según explica, una menor exposición a patógenos podría hacer que el sistema inmunitario “responda de una forma más exagerada”, favoreciendo este tipo de enfermedades autoinmunes, cuya incidencia lleva años creciendo.

Los síntomas pueden variar mucho entre pacientes, desde diarreas y dolor abdominal hasta pérdida de peso o cansancio extremo. También cambia la gravedad. Algunos enfermos requieren ingresos hospitalarios, cirugía o tratamientos biológicos intravenosos. Otros consiguen controlar la enfermedad con medicación oral. “Nuestro propósito es que puedan tener una vida normal”, indica Soto. Los tratamientos, además, han avanzado mucho en las dos últimas décadas. “La calidad de vida de los pacientes ha mejorado mucho. Logramos que la mayoría pueda tener una vida social y laboral plena”, añade.

Raquel Cid conoce bien ese recorrido. Fue diagnosticada de colitis ulcerosa en 2016 tras años de dolor y tratamientos fallidos. “Tenía la necesidad de ir continuamente al baño y dolores muy fuertes que no te permiten hacer una vida cotidiana”, relata. Finalmente tuvo que someterse a una ostomía, una decisión complicada pero que acabó mejorando radicalmente su calidad de vida. “Es complicado, pero cuando tu cuerpo ya no admite determinadas cosas lo tienes que hacer y al final merece la pena”, explica.

Desde la asociación ACCU Ourense recuerdan además el impacto social y emocional de estas patologías. “Hay más de 1.300 afectados en la provincia y la incidencia se está duplicando”, asegura Chari Álvarez, trabajadora social de la entidad.

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