El nuevo convenio de las peluquerías dispara el precio del corte de pelo

SUBE MÁS DE UN 10%

Los costes fijos ahogan a los profesionales del sector de la peluquería que no encuentran relevo en sus negocios

Una barbería de la ciudad
Una barbería de la ciudad | José Paz

Entre la población ourensana circula la habladuría de que cada vez es más caro cortarse el pelo, especialmente en las últimas semanas. No es simplemente una sensación, sino que los datos avalan de sobra este tipo de comentarios. En lo que va de 2026, el precio de un corte de cabello se ha disparado ya más de un 10%, alcanzando una media de entre 16 y 20 euros en el caso de los hombres y de entre 20 y 30 euros en el caso de las mujeres.

Esta explosión de precios tiene una clara razón y es la actualización en el inicio de este año del convenio del sector, que afecta a peluquerías, barberías y salones de belleza a nivel de toda Galicia. El Diario Oficial de Galicia (DOG), publicó en diciembre la resolución que dictaminó el incremento salarial en función al Índice de Precios de Consumo (IPC), aprobado por el Instituto Nacional de Estadística (IPC) referido a los doce meses anteriores.

Esto marca un sueldo base que parte de los 1.250 euros mensuales para el personal auxiliar y alcanza los 1.375 euros para los perfiles técnicos más especializados. Además, se acordó una reducción de la semana laboral de 40 a 39 horas.

La presidenta de la asociación de peluquerías de Ourense, María José Rocholl, cifró el aumento de costes salariales en “hasta un 14,5%”, mientras que también aseguró que se encarecen los costes de los productos. “Por eso la peluquería tiene que subir los precios, porque si no, no puedes asumir esos gastos”, manifestó Rocholl.

María José Rocholl, presidenta de asociación de peluquerías
María José Rocholl, presidenta de asociación de peluquerías | José Paz

Esto supone, según la presidenta, que en lo que va de año ya haya aumentado entre un 10% y un 13% el coste para el cliente, llegando a “casi 20 euros en chicos y entre 20 y 30 en mujeres”, unas cifras más de un 50% superiores que antes del Covid.

Falta de relevo

En este contexto, de subida de cuotas de autónomo e incremento de costes, los peluqueros no se atreven a iniciar su propio negocio, siendo cada vez más raro ver la apertura de nuevos salones. Apenas han transcurrido los primeros meses de 2026 y la asociación provincial ya ha contabilizado el cierre de cuatro peluquerías por jubilación, el dato más alarmante es que ninguna ha encontrado quien asuma las riendas.

Se trata de establecimientos plenamente consolidados, con clientela fija, en los que ni siquiera se exige un pago por traspaso, sino únicamente asumir el coste mensual del alquiler del bajo comercial, sin embargo, las persianas bajan definitivamente.

La presidenta del sector apunta a un cambio de mentalidad en las nuevas generaciones, que prefieren no asumir el riesgo de emprender. “La gente joven no quiere quedarse con marrones, quieren tener su sueldo, sus horas y sus vacaciones, no quieren complicarse la vida con ser un autónomo asfixiado por todos los lados”, concluye Rocholl.

El panorama dibuja un sector con condiciones más dignas para el empleado, pero con un tejido empresarial menguante y con cada vez más complicaciones económicas, por la subida de costes, lo que provoca que se encarezca el paso por el sillón.

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