Ourense asumirá el control de los trenes de alta velocidad a Santiago, hasta ahora gestionados desde Atocha

ESTACIÓN DE SAN FRANSCISCO

El renovado centro de control ferroviario de Ourense gestionará la línea de alta velocidad a Santiago y 1.151 kilómetros de vías gallegas, tras una inversión de 1,1 millones de euros de Adif.

La Estación de San Francisco en una foto de archivo
La Estación de San Francisco en una foto de archivo | La Región

La circulación de los trenes de alta velocidad entre Ourense y Santiago de Compostela dejará de controlarse desde el centro de Adif en Atocha (Madrid) y pasará a gestionarse desde la antigua estación de San Francisco, en la capital ourensana. El cambio llegará con la puesta en funcionamiento del renovado Centro de Regulación de la Circulación (CRC) de Galicia.

Adif anunció en septiembre de 2025 una inversión de 1,1 millones de euros para modernizar estas instalaciones, que se convertirán en el centro encargado de supervisar a distancia y en tiempo real el tráfico ferroviario de toda la comunidad.

La reorganización cobra especial relevancia tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado al menos 69 fallecidos y ha situado bajo el foco de la investigación las decisiones adoptadas desde el centro de control de Atocha.

Ourense controlará 1.151 kilómetros de vías ferroviarias

El nuevo centro gallego asumirá la gestión de 1.151 kilómetros de líneas ferroviarias de tres anchos de vía diferentes, incluyendo la alta velocidad entre Ourense y Santiago, actualmente supervisada desde Madrid. También incorporará el tramo Ferrol-Ribadeo, perteneciente a la red de ancho métrico, que hasta ahora no estaba integrado en el centro ourensano.

En las instalaciones actuales, situadas en la antigua estación de San Francisco, trabajan simultáneamente unas diez personas, encargadas de controlar la circulación de la red convencional de Galicia.

La modernización contempla la instalación de un videowall de 35,14 metros cuadrados y tecnología de última generación, además de la renovación de los sistemas informáticos y la adecuación del edificio.

Según fuentes del sector ferroviario, el objetivo es unificar y mejorar las instalaciones. Adif ya trabaja en el despliegue del software y en la adaptación del inmueble, aunque no se ha concretado una fecha para la puesta en servicio del nuevo centro.

Atocha seguirá controlando la alta velocidad hasta Seixalbo

La reorganización también modificará los límites de gestión de la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Galicia. Actualmente, Atocha controla el tramo Madrid-Taboadela, mientras que el nuevo trazado entre Ourense y Santiago también depende del centro madrileño. Con las modificaciones previstas, el límite de control de Atocha se desplazará hasta Seixalbo, más cerca de la ciudad de Ourense, cuando entre en servicio un tramo que actualmente se encuentra en fase de plataforma, todavía sin vía instalada.

El trazado existente entre Taboadela y Seixalbo continuará funcionando bajo la gestión del centro de Ourense.

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