Un partido de fútbol en un bar de Ourense, coartada clave para la absolución por maltrato a su exmujer

MALTRATO EN CORTEGADA

Manuel C.R. logra la libre absolución en el caso de maltrato a su exmujer en Cortegada, con la coartada de estar viendo un partido de fútbol en un bar de Ourense, mientras queda a la espera de la sentencia por la presunta agresión sexual a un hombre con discapacidad

Edificio que acoge los juzgados de Ourense.
Edificio que acoge los juzgados de Ourense.

Manuel C.R. se ha sentó dos veces en el banquillo en días consecutivos. Apenas 24 horas después de afrontar un juicio por la presunta violación de un hombre con discapacidad, acudió a la Sección Penal de Ourense para responder por un caso distinto. En este segundo proceso, centrado en un presunto delito de violencia de género a su exmujer en una vivienda de Cortegada por no lavar los platos, la jueza acaba de dictar su libre absolución.

Las acusaciones, que solicitaban penas de entre 11 meses y 3 años de prisión, no lograron desvirtuar la presunción de inocencia del inculpado debido a la falta de pruebas y a las variaciones en el testimonio de la denunciante. La sentencia absolutoria detalla varias contradicciones fundamentales. La principal giró en torno a la fecha de la presunta agresión. Aunque la mujer aseguró inicialmente ante la Policía y en el hospital que los golpes se produjeron la noche del 1 de marzo de 2025, durante el juicio modificó su relato y situó los hechos a finales de febrero. Este cambio de versión fue clave, ya que el acusado contaba con una coartada sólida para el 1 de marzo: el dueño de un bar testificó y corroboró que ese día Manuel estuvo en su establecimiento de la ciudad viendo un partido de fútbol.

La togada señala la ausencia total de pruebas tecnológicas para sostener el delito de maltrato habitual. Pese a que la expareja denunció sufrir menosprecios y un constante control, no se aportó al juicio ningún registro de llamadas ni mensajes de WhatsApp que demostraran dicho acoso. A esto se suma que la denunciante acudió en dos ocasiones a los juzgados para pedir que se anulara la orden de alejamiento, argumentando que padecía cáncer y necesitaba los cuidados del acusado. Si bien en el juicio alegó haberlo hecho bajo coacciones, la magistrada concluye que no existe ninguna evidencia objetiva de esa presión.

Con el dictado de esta resolución, se ha ordenado el cese inmediato de las medidas cautelares que pesaban sobre él.

Aguarda el fallo por la violación de un hombre

Tras cerrar este capítulo judicial, toda la atención procesal se centra ahora en el primer juicio que afrontó el pasado 20 de mayo. Manuel aguarda la inminente sentencia por la presunta agresión sexual a un hombre con discapacidad, la cual marcará su futuro penal a corto plazo ya que la representante del Ministerio Público reclamó nueve años de prisión. La fiscal acusó de una violación durante la tarde del 21 de noviembre de 2023 en el domicilio del procesado en Cortegada.

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