Los percebes no le libran de una condena por robar un coche en Ourense

ADMITIÓ FURTIVISMO

El inculpado solo admitió que se encontraba en el lugar donde los agentes policiales hallaron el coche robado y que intentó esconderse porque venía de coger percebes de forma furtiva y se agachó al lado del vehículo para esconder la bolsa

Edificio de los juzgados de Ourense, ubicados en la calle Velázquez.
Edificio de los juzgados de Ourense, ubicados en la calle Velázquez.

La jueza impuso una condena de un año de cárcel a Carlos G.M. por robar un coche en Ourense, el 5 de febrero de 2024, que apareció en Pobra do Caramiñal (A Coruña) el 22 de febrero. El inculpado solo admitió que se encontraba en el lugar donde los agentes policiales hallaron el coche robado y que intentó esconderse porque venía de coger percebes de forma furtiva y se agachó al lado del vehículo para esconder la bolsa. Admitió que llevaba guantes y un destornillador pero, según su versión, eran para poder desprender los percebes.

La jueza recuerda que el inculpado dio otra versión cuando fue detenido, asegurando que se echó a correr porque tenía antecedentes penales y que se había encontrado el destonillador 10 metros antes. En el juicio, después aseguró que no quería una multa por el marisqueo furtivo. “Cuesta concebir -señala la juzgadora- que el acusado considere preferible silenciar un acto de pesca furtiva por lo que, a lo sumo, solo podría recibir una sanción administrativa a que se le esté imputando erróneamente un robo que, obviamente, tiene consecuencias mucho más graves”. Y dice que le resulta poco creíble el hecho de usar un destornillador para coger percebes.

La sentencia hace valer la declaración de dos policías. Fueron rotundos a la hora de decir que vieron salir al inculpado del coche y que después se echó a correr. Iniciaron su persecución porque les infundió sospechas su actitud.

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