Frente común para rematar la Plaza de Abastos de Ourense ante el bloqueo de Jácome

XUNTA Y PLACEROS

Frente de Xunta, Diputación y placeros para acabar la obra. Hartos de la inacción, ofrecen rematar la Plaza de Abastos a coste cero para el Concello, y Jácome lo rechaza.

Manuel Pardo, José González, Rosendo Fernández y Gabriel Alén, en el centro, reunidos con los placeros.
Manuel Pardo, José González, Rosendo Fernández y Gabriel Alén, en el centro, reunidos con los placeros. | José Paz

La crisis de la Plaza de Abastos número 1 vivió este jueves otro giro de guion que deja al alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, sin coartada económica. Solo unas horas después de que el regidor lanzase un ultimátum activando el expediente de desahucio de los comerciantes de la Alameda por “no presentar el proyecto”, las otras tres patas del conflicto -Xunta, Diputación y los propios placeros- comparecieron de urgencia para exhibir un frente común, desmontar el relato municipal y formalizar su oferta al Concello para financiar íntegramente la finalización del edificio histórico.

En un comunicado matinal, Jácome había anunciado que los servicios jurídicos municipales ya tramitan la resolución de la concesión por incumplimiento de plazos, estimando que el desalojo de la ubicación provisional de la Alameda se ejecutará en un rango de “30 a 60 días”. Su intención declarada es licitar de nuevo la gestión de la Plaza para que una empresa externa asuma el edificio.

Sin embargo, por la tarde, la imagen de unidad entre el conselleiro de Emprego, José González; el vicepresidente de la Diputación, Rosendo Fernández; y el presidente de los placeros, Emilio González “Milucho”, neutralizó la ofensiva del regidor. Las tres partes desvelaron el plan de financiación que cubre los dos millones necesarios para dotar al edificio de lo que el Concello dejó sin hacer: puestos, saneamiento y electricidad, dejando a cargo municipal solo la mejora de la accesibilidad.

Cuentas claras

Las cuentas presentadas dejan al gobierno local sin excusa presupuestaria: la Xunta garantiza 1,4 millones (el 70% del coste, con 1,2 millones ya consignados para 2026 y el resto reservado para 2027), la Diputación sumará 200.000 euros y los placeros realizarán un esfuerzo extraordinario poniendo 400.000 euros de su propio bolsillo. “O inquilino quere pagarlle a reforma ao propietario, e o propietario di que non. É o límite do surrealismo”, resumió el presidente de los comerciantes, quien confesó que el colectivo siente haber “perdido o relato social” pareciendo que no quieren irse, cuando la realidad es que “todos os praceiros preguntan cando marchamos”.

Los placeros revelaron además que ya han contratado el proyecto técnico de las obras, pero se niegan a entregarlo sin garantías. Al restarles solo seis años de contrato, exigen una ampliación de la concesión -avalada por el pliego actual hasta los 50 años, recordó la Xunta- para poder amortizar su inversión de 400.000 euros.

Una petición que Jácome rechaza de plano tildándola de “dudosa legalidad” y “por la cara”, insistiendo en su hoja de ruta de desahucio y nueva licitación. Ante esto, la advertencia del conselleiro José González fue tajante: el edificio sigue “inacabado” y la pretensión municipal es una “sinrazón.

Y se preguntó: “Que alcalde, de calquera cidade, cun edificio de titularidade municipal, ofrecénlle os concesionarios asumir eles xunto a outras administracións o cofinanciamento das obras necesarias para recuperalo e, no lugar de asinar, prefire rexeitar o acordo e xudicializar a cuestión?”.

Los placeros advierten, además, que si hay desahucio “haberá xulgado”, pese a que mantienen la “man tendida” para firmar un acuerdo.

Un salto al vacío: el Concello empuja a los placeros a un edificio a medias

Para descifrar la verdadera dimensión del conflicto es imprescindible contrastar el relato que vende Jácome con la situación técnica real. El ultimátum lanzado por el regidor -enésimo ultimátum, por cierto- se sustenta en un argumento administrativo: el supuesto incumplimiento de plazos para entregar un proyecto. Sin embargo, esta exigencia choca frontalmente contra la realidad física del inmueble. Exigir el traslado en 60 días plantea una ecuación imposible, pues el edificio histórico es hoy un cascarón sin suministros básicos como luz, agua o saneamiento. Se empuja así a los comerciantes a un “callejón sin salida”: abandonar la ubicación provisional de la Alameda para mudarse a un recinto que no reúne las condiciones sanitarias para vender perecederos.

Más allá del ruido político, el rechazo municipal a la oferta financiera blindada de Xunta y Diputación desnuda la maniobra de fondo. Al descartar una inversión de dos millones a coste cero que permitiría a los actuales concesionarios rematar la obra, el Concello despeja el camino para resolver el contrato vigente. El objetivo final no parece ser la apertura inmediata del mercado, sino la extinción de la concesión actual -en manos de familias locales- para licitar la explotación a un nuevo operador externo. Ahí es donde crecen las sospechas.

Rosendo Fernández, vicepresidente de la Diputación de Ourense.

"A Deputación xa ten 200.000 euros gardados para isto e está disposta a ampliar esa financiación se fixera falta, sen ningún lugar a dúbidas".

"É de alabar o esforzo económico dos praceiros. 400.000 euros tampouco é moco de pavo, hai que traballalos todos os días".

"Non sei de onde quitará o alcalde esa 'dubidosa ilegalidade'. Cando un conselleiro ten xa orzamentado un diñeiro, a ilegalidade só se lle ocorre a el".

"Os praceiros queren ir ao seu hábitat natural, que é a praza de Abastos, e deixar libre a Alameda, que é un espazo público de todos".

"Aquí están tres partes dispostas a acabar isto: praceiros, Xunta e Deputación. Pero a praza é municipal e o alcalde terá algo que dicir, algo máis que as ameazas".

José González: “É inaudito que un alcalde rexeite isto”

José González
José González

El conselleiro de Emprego no ocultó su absoluta estupefacción ante la negativa de Jácome a aceptar una inversión ajena para reformar un edificio municipal. Calificó de “totalmente inaudito” que un alcalde renuncie a una oferta para financiarle “o 100% das obras” sin poner un euro, y desveló que incluso propuso al regidor “saír de gañador” dejándole vender el logro en vez de bloquearlo, pero ni así. González sugirió que esta parálisis no responde al interés general, sino a “vellas disputas”, asegurando que “é imposible entender a postura do alcalde sen pensar que hai algo persoal”. Además, desmontó las dudas jurídicas del Concello sobre la ampliación de la concesión, recordando que el contrato permite prórrogas y que dar más tiempo a quien invierte “non é pola cara, é de sentido común”.

José González, conselleiro de Emprego e Comercio

"O Concello é o titular e o responsable do edificio. Esa praza leva seis anos e medio pechada e a Alameda ocupada única e exclusivamente por responsabilidade do Concello".

"É imposible entender a postura do alcalde sen pensar que hai algo persoal; que as súas posicións preconcebidas e vellas disputas están prevalecendo sobre o ben común".

"Como o Concello se nega a financiar nin un céntimo de euro das obras do seu propio edificio, a Xunta pon 1,4 millóns, a Deputación 200.000 e os praceiros asumen 400.000 euros".

"Que alcalde de calquera cidade, tendo un edificio de titularidade municipal e que lle ofrecen financiar o 100% das obras, renuncia a esta oferta? É algo totalmente inaudito".

"Que non me veña a falar de dubidosa legalidade. O propio contrato di que a concesión é prorrogable ata 50 anos. Ampliar o prazo para que amorticen o seu investimento non é 'pola cara', é de sentido común".

"Díxenlle ao alcalde: 'Sae ti de gañador, vende que conseguiches non poñer un céntimo nun edificio da túa titularidade'. Pero que nos deixe, por favor, facer a praza".

"Pregúntense todos: se precinta a Alameda, ¿onde van eses praceiros o día seguinte? ¿E que pasa cos clientes? ¿A onde nos quere levar con este desafiuzamento?".

"Non imos permitir que un alcalde poña en dúbida que un conselleiro da Xunta estea facendo actuacións que non se correspondan coa legalidade".

"Temos un alcalde que se enfronta a todas as familias dos praceiros e que, en lugar de optar polo camiño do acordo cos seus propios veciños, prefire xudicializar a situación".

"Queremos canto antes que a Alameda se devolva aos cidadáns, pero nas condicións que merece ese edificio histórico, non en precario".

Emilio González: “Non me entra na cabeza que diga non”

El presidente de los placeros rompió su silencio para defender a un colectivo atrapado en una paradoja: “O inquilino -es decir, los placeros- está disposto a pagar todas as deficiencias da casa ao propietario, e o propietario di que non, non me entra na cabeza”. Molesto por los ataques, retó al alcalde a aclarar si el obstáculo es él y lamentó haber perdido “o relato social”, ya que parece que rechazan el traslado cuando “todos os praceiros preguntan cando nos imos”. Advirtió que no firmarán “un cheque en branco” para irse a un edificio sin servicios donde no pueden trabajar: “Se fora para vender cocacolas ao mellor valía”. Además, deslizó la sospecha de que existan “intereses espurios” para dar otro uso al inmueble y sentenció que, aunque prefieren el acuerdo, “o informe pericial é contundente” y lo usarán ante el juez.

Emilio González, "Milucho", presidente de los Placeros

"Resúlttame moi difícil de entender: o inquilino está disposto a pagar todas as deficiencias da casa ao propietario, e o propietario di que non. Non me entra na cabeza".

"Ao mellor o problema, como di el nos seus audios, é 'o puto Milucho'. Pois o digo eu: se o problema son eu, que o diga".

"O noso edificio necesita unhas determinadas condicións para vender produtos frescos e perecedeiros. Se fora para vender Coca-Colas ao mellor o edificio valía, pero así non".

"Empezo a pensar que hai outros tipos de intereses espurios para facer co edificio outra cousa que non sexa a praza de abastos".

"Perdemos o relato social e todo o mundo se cre que non nos queremos ir. E é falso. Cada vez que falo cos praceiros están dicindo: 'Cando nos imos?'".

"Os praceiros poñen 400.000 euros do seu traballo, do seu peto. É moi fácil opinar, pero se xudicializamos o tema, quen perde son os ourensáns".

"O interventor do Concello abriunos os ollos cando se negou a firmar a recepción. Encargamos un informe a unha certificadora e é contundente: aquilo está mal".

"Non podemos firmar un cheque en branco para irnos a un edificio sen luz nin auga. Se necesitamos usar ese informe pericial no xulgado, aínda que non me gustaría, farémolo".

"Convoquei e suspendín catro asambleas porque sempre parecía que había un pouquiño de esperanza. E resulta que o que teño que contar é este ultimátum".

"Queremos solucionar isto dunha vez. Se temos que ir ao xulgado, iremos. Pero aínda que vaiamos ao xulgado, por parte dos praceiros sempre haberá unha man tendida".

Contenido patrocinado

stats