La Policía constata “degradación de la convivencia” por la discoteca Desorden

OCIO NOCTURNO

La Policía realizó un control acústico sorpresa en la discoteca Desorden el sábado de Entroido

Exterior de la discoteca Desorden.
Exterior de la discoteca Desorden. | MIGUEL ÁNGEL

La madrugada del domingo, en pleno Entroido, fue la fecha elegida por la Policía Local para realizar un control sorpresa en la discoteca Desorden, en Valle Inclán -antigua Dayamon o Fifties-, en el ojo del huracán por los vecinos que se quejan de los ruidos que genera. La actuación se dividió en dos fases, primero una medición sorpresa y luego otra en el local realizada por agentes de uniforme.

En la primera de ellas, un policía de paisano accedió a los inmuebles afectados a través del garaje de la calle Santo Domingo para evitar ser detectado. En uno de los domicilios, se constató, con las persianas cerradas, un importante descenso de ruido entre la medición sorpresa y la que se realizó en la fase post-aviso, bajando considerablemente los niveles. Además, los agentes reflejan que durante la reproducción musical se observó que el indicador luminoso en el lateral del limitador acústico no entró en funcionamiento en ningún momento, pese a la intensidad de la sesión.

Por otra parte, el informe señala que el control de aforo realizado por la discoteca genera una acumulación masiva de personas en el exterior del negocio, invadiendo incluso la calzada y la acera opuesta. En este sentido, señalan que el comportamiento de la multitud, debido a la hora y a la ingesta de alcohol, muestra “un elevado nivel de exaltación y euforia”. “Se constata una pérdida de control y de respeto al descanso vecinal, especialmente por parte de aquellos individuos a los que el personal de seguridad deniega el acceso al local por su estado, lo que incrementa la contaminación acústica exterior y la degradación de la convivencia en la zona”, asegura el informe.

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