El precio de una pelea en Ourense: año y medio de cárcel y 8.000 euros

PERDIÓ DOS DIENTES

La víctima de la pelea en Ourense perdió dos dientes al intentar separar a dos mujeres que se agredieron mutuamente

El inculpado, a la izquierda, junto a las dos mujeres que resultaron absueltas.
El inculpado, a la izquierda, junto a las dos mujeres que resultaron absueltas. | Martiño Pinal

Intentar poner paz en un altercado ajeno le costó muy caro a un joven en Ourense. Una violenta reyerta originada en la céntrica plaza de las Mercedes ha terminado resolviéndose casi cinco años después en la sala de vistas de la Audiencia de Ourense con un acuerdo de conformidad que castiga la agresión más grave y archiva el conflicto inicial.

El altercado estalló en la madrugada del 20 de junio de 2021 por un enfrentamiento entre María y Joyce. En plena discusión, Joyce agarró del pelo a María, tirándola al suelo y golpeándola. Lejos de amilanarse, María respondió asestándole varias patadas en la pierna. La agresión mutua dejó a la primera con un traumatismo craneoencefálico leve y a la segunda con varios hematomas. Por estos hechos, la Fiscalía había llegado a pedir dos meses de multa para cada una por delitos leves de lesiones.

Al ver la escalada de tensión, un tercer joven, Héctor, decidió intervenir únicamente para separar a las chicas y calmar los ánimos. Fue su mayor error. De forma repentina apareció en escena Fernando Antonio R.N., quien, sin mediar palabra, se abalanzó sobre el mediador y le asestó varios puñetazos en el rostro.

El impacto fue devastador. Héctor perdió dos dientes frontales: el golpe le provocó la fractura casi completa de la corona de un incisivo y la muerte del nervio del diente contiguo. Para intentar reparar el destrozo bucal, el joven tuvo que someterse a endodoncias, pernos y la colocación de fundas, quedándole de por vida una cicatriz queloide en el interior del labio. Ante la magnitud de las secuelas, la acusación particular reclamaba más de 15.000 euros de indemnización, mientras la Fiscalía exigía cuatro años de cárcel para el agresor por un delito agravado de lesiones.

Finalmente, el caso dio un giro definitivo antes de entrar a la sala de vistas gracias a un pacto alcanzado entre el Ministerio Público, la acusación particular y las defensas. Las dos mujeres implicadas en el origen de la disputa decidieron dar carpetazo al asunto retirando sus denuncias cruzadas. Al apartarse del proceso penal, ambas quedaron absueltas.

Por su parte, el agresor principal logró esquivar los cuatro años de prisión que pendían sobre él. Fernando Antonio aceptó una condena de un año y medio de cárcel, asumiendo además el pago de 8.000 euros en concepto de responsabilidad civil para compensar al denunciante.

Esta importante rebaja de la pena ha sido posible gracias a la aplicación de dos atenuantes: las dilaciones indebidas por el tiempo que el proceso ha estado atascado, y la reparación del daño. Esta última se hizo efectiva a última hora, después de que el condenado consignara un día antes de la vista oral 1.300 euros en el juzgado.

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