El salto desde el Puente Romano al Miño, un coste de hasta 600 euros
LUCHA CONTRA EL CALOR
En caso de que una incidencia les impida salir del agua después de saltar desde el Puente Romano de Ourense al río Miño, se les podría exigir el coste del rescate
Combatir el calor que sofoca estos días Ourense se ha convertido en todo un reto. Las fórmulas son muy variopintas, pero no todas son igual de seguras. Una de las que está de moda entre los jóvenes de la ciudad es la del chapuzón en el río Miño previo salto desde el Ponte Romano.
Esta práctica no solo pone en riesgo la salud de los que la practican y de los propios bañistas, también puede perjudicarles en el bolsillo. La Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana tipifica como infracción leve “el escalamiento de edificios o monumentos sin autorización cuando exista un riesgo cierto de que se ocasionen daños a las personas o a los bienes”.
El apartado de sanciones detalla que las infracciones leves llevan aparejadas multas de entre 100 y 600 euros, lo que supone un desembolso nada desdeñable para los infractores. Por si la multa no fuese suficiente, en caso de quedar atrapados en el agua y necesitar auxilio de los servicios de emergencia, se les podría exigir también el coste del rescate, asumiendo el pago total del operativo (personal, vehículos y material). “Las acciones siempre tienen consecuencias y cualquier rescate siempre pone en peligro a los efectivos”, señala un miembro de los servicios de emergencia.
Otros puntos de salto
Pese a que el más famoso es el Ponte Romano, desde este lugar emblemático hasta la presa de Velle hay distintos puntos donde los grupos de jóvenes aprovechan para lanzarse al río y refrescarse ante las altas temperaturas.
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