La subida del alquiler triplica a la del salario medio de los ourensanos

2025 HISTÓRICO

Cáritas advierte que cobrar un salario no garantiza a una familia que pueda cubrir las necesidades básicas y asegura que el alza de la vivienda es uno de los principales factores de exclusión social en Ourense

Anuncios de “se alquila” en un piso de la ciudad.
Anuncios de “se alquila” en un piso de la ciudad.

El mercado inmobiliario de Ourense ha entrado en terreno desconocido. El 2025 pasará a la historia local como el año en que más se dispararon los precios de la vivienda en alquiler. Según los datos a octubre del Observatorio da Vivenda de Galicia, el precio medio del arrendamiento en la ciudad ha escalado hasta los 567,6 euros. La cifra es demoledora: Ourense cerró 2024 en 518 euros de media por piso, lo que implica que, en apenas diez meses, arrendar un piso se ha encarecido casi 50 euros mensuales. Se trata de la mayor subida interanual de toda la serie histórica que elabora el Instituto Galego de Vivenda e Solo.

Esta escalada ha transformado el mapa social de la ciudad, eliminando por completo el alquiler low cost. Si en 2024 aún existían refugios económicos en A Ponte o Mariñamansa, en 2025 ningún código postal urbano baja ya de la barrera de los 500 euros. La zona cero de este calentamiento es O Couto. Este barrio, tradicionalmente de precios contenidos, ha registrado el mayor incremento porcentual de la ciudad (+11,4%) en solo 10 meses, pasando de 493 a casi 550 euros de alquiler medio, empujado por la demanda expulsada del centro.

Por arriba, se consolidan dos zonas premium. El centro sigue siendo el distrito más caro (629 euros), seguido cada vez más cerca por As Lagoas y el Campus, que rompieron este mes de octubre el techo psicológico de los 600 euros (608 euros), inflados por la rentabilidad del alquiler estudiantil por habitaciones, lo que hace casi imposible que las familias compitan en esa zona. Incluso A Ponte, espoleado por la Intermodal, ha dejado de ser la opción barata, encareciéndose casi 35 euros en un año.

Se come el sueldo

Sin embargo, el verdadero drama reside en la asfixiante relación entre vivienda e ingresos. Al cruzar estos datos con la evolución del salario medio neto de la Agencia Tributaria, la conclusión es clara: la vivienda ha subido el triple de rápido que los sueldos. En 2014, un ourensano destinaba el 24,9% de su nómina al alquiler, una tasa saludable. En 2025, ese esfuerzo se ha disparado al 34,4%, cruzando la línea roja del riesgo financiero. En la práctica, el mercado inmobiliario ha absorbido casi la totalidad de la mejora salarial de la última década: el vecino de Ourense gana unos 270 euros más que hace diez años, pero solo el alquiler ya le cuesta 224 euros más.

En el contexto gallego, Ourense, históricamente la tercera capital más barata, se convierte ahora en la segunda opción más económica. No por mérito propio, sino porque Lugo ha sufrido una explosión de precios aún mayor (+58 euros en 10 meses), adelantando a la ciudad de As Burgas. Actualmente, solo Ferrol mantiene precios inferiores en un mercado autonómico.

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