Termalismo y gastronomía se alían con nuevos productos

TERMALISMO INTERNACIONAL

La feria reunió a 3.000 visitantes y más de 60 expositores de 16 países, con propuestas que fusionaron el termalismo con la gastronomía y una cata internacional de aguas minerales

El puesto de helados termales sirviendo a una visitante de la feria.
El puesto de helados termales sirviendo a una visitante de la feria. | Xesús Fariñas

Termatalia cerró sus puertas tras dos jornadas de intensa actividad, en las que volvió a situar a Ourense como punto de encuentro internacional del sector termal. Desde la organización destacaron el balance positivo de esta convocatoria, que recibió 3.000 visitantes en el recinto ferial y se consolidó como un espacio de intercambio de conocimientos y experiencias. Más de 60 expositores de 16 países participaron en en el evento. Dos jornadas para debater sobre los retos, las oportunidades y las perspectivas de futuro del termalismo.

Uno de los grandes temas de esta edición de Termatalia fue la fusión entre la gastronomía y termalismo. Cada vez es más común observar cómo balnearios “wellness” que quieren explotar este concepto de bienestar integral incluyen en su oferta enoturismo o gastronomia saludable. Pero la vanguardia de esta alianza es, sin duda, utilizar aguas termales para elaborar productos gastronómicos. Recientemente se han presentado trabajos en el II Congreso de Balneoterapia, organizado por la Facultad ourensana de Ciencias Empresariales y Turismo, que proponian elaborar una bebida de kiwi con agua termal o utilizar este tipo de agua en el proceso de elaboración de una cerveza artesana.

Pero, sin duda, una de las ofertas más sorprendentes se presentó en Termatalia. Los helados elaborados con aguas termales de Central Heladera. El agua se pausteriza a 65 °C para eliminar todos los gérmenes pero conservar el sabor y las propiedades medicinales. Este helado se adereza con manzanilla o hierbabuena para realzar las propiedades saludables del mismo. Los maestros heladeros que han trabajado con este producto han manifestado su sorpresa al ver que el helado era más cremoso por las propiedades del agua. Los visitantes pudieron disfrutas de 4 variantes de este helado.

Las ponencias del VII Congreso Internacional sobre Agua destacaron el buen momento que vive el termalismo

Cata de aguas

La cata internacional de aguas minerales puso el broche a esta edición entregando premios a las ganadoras. Mercedes González, la hidrosumiller a cargo de la cata destacó lo que se buscaba entre los participantes: “Un agua limpia, clara y brillante, que dé sensación de frescor y que tenga matices diferenciadores que vienen dados por la composición mineral”. En las categorías sin gas se encontraba: mejor Agua de mineralización debil, ganadora Fontecelta; y mejor agua de mineralización muy debil, donde ganó Agua Sana. En las categorias con gas, Cabreiroá fue la clara ganadora pues se alzó con la victoria en la categoria de gas natural, con Magma Original y de gas añadido.

Agua, personas y territorio: pilares de un sector termal con mucho futuro

Predecir cómo será el termalismo en los próximos años es difícil en un sector sometido a una transformación constante. La rápida incorporación de la inteligencia artificial al turismo, la aparición de nuevos perfiles de visitantes -como el turista sostenible- y el impacto de la pandemia, que obligó a cerrar numerosos balnearios y aceleró la reestructuración del sector, han dibujado un escenario de cambio permanente.

En este contexto, Juan Torres, trabajador de Microsoft, expuso en Termatalia tres elementos que, a su juicio, seguirán siendo irremplazables frente al avance tecnológico: agua, personas y territorio.

El primero es el agua, ya que ninguna tecnología puede reproducir las propiedades de las aguas mineromedicinales. El segundo es el factor humano: la interacción social, el conocimiento técnico y las relaciones personales son elementos que los modelos de inteligencia artificial no pueden replicar. El tercer elemento es el territorio, entendido no solo como el espacio físico en el que se desarrolla la actividad, sino también como el contexto cultural que lo rodea. Gastronomía, patrimonio y cultura incluidos.

Torres también puso el foco en la capacidad de adaptación de las empresas ante los cambios que afrontará el sector. “Va a haber un cambio, en eso estamos todos de acuerdo, hasta las empresas, pero solo el 17% se creen preparadas para afrontar el cambio”, señaló.

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