Los tres nuevos sacerdotes para la diócesis de Ourense: “Entrego toda mi vida a Dios”

30 DE MAYO

Los tres jóvenes seminaristas ourensanos se preparan para su ordenación el 30 de mayo tras un proceso formativo marcado por estudios, vocación y entrega espiritual.

Jaime Vales Bolaño, de 25 años; Carlos Barreira Blanco, de 25 años y Francisco Blanco Álvarez, de 24 años.
Jaime Vales Bolaño, de 25 años; Carlos Barreira Blanco, de 25 años y Francisco Blanco Álvarez, de 24 años. | Iago Cortón

Los futuros tres sacerdotes de la diócesis de Ourense encaran los últimos días previos a su ordenación con una mezcla de intensidad académica y espiritual. Francisco Blanco, Jaime Vales y Carlos Barreira se preparan para tomar la sotana el próximo 30 de mayo, dejando una imagen infrecuente en el seminario, al ser todos menores de treinta años, si bien Barreira recuerda que “la mayor parte de los curas de la diócesis han sido jóvenes que se han ordenado con 25 años”.

Carlos Barreira
Carlos Barreira | Iago Cortón
Mis padres nunca se opusieron a que yo hiciese lo que lo que quisiese, Mientras estudiase”

Carlos Barreira, de 25 años y natural de Terroso, Vilardevós, y Francisco Blanco, de 24 años y procedente de Verín, pasaron las jornadas previas centrados en sus estudios. Barreira se encuentra en Pamplona cursando la licenciatura en Filosofía por petición del obispo, Leonardo Lemos, con el objetivo de colaborar posteriormente en la formación del seminario. “Psicológicamente, uno anda un poco menos nervioso o preocupado”, reconoce.

Francisco Blanco
Francisco Blanco | Iago Cortón
Creo que nunca se está del todo preparado, porque hemos visto lo rápido que cambio el mundo”

Por su parte, Blanco reside en Madrid, donde prepara un máster en Teología Bíblica en la Universidad de San Dámaso. Su formación requiere un alto dominio lingüístico, centrándose este curso en el aprendizaje de hebreo, griego y arameo.

Jaime Vales
Jaime Vales | Iago Cortón
El sacerdocio es como cualquier otra profesión que tú encuentras y que la vida te propone”

Jaime Vales, de 25 años y de Ourense, vive este periodo con una perspectiva más centrada en la reflexión interior. Para él, el sacerdocio es una entrega absoluta que descubrió de forma temprana, alrededor de los nueve años, y definía su futuro ministerio como respuesta a una llamada. “Ser sacerdote para mí va a significar que me consagro, es decir, le entrego toda mi vida a Dios”, afirma Vales.

Una nueva vida

El paso que están a punto de dar juntos volverá a reunirles tras ser nombrados diáconos en 2025. En cuanto a su futuro, Blanco entiende su ordenación como el inicio de una vida de respuesta y entrega total. “Es una preparación que tenemos en el seminario con estudios, con formación humana, espiritual e intelectual”, recuerda. Barreira añade un sentimiento de gratitud por haber sido escogido. Todos coinciden en que, pese a la sorpresa que pueda causar su juventud en la sociedad actual, su decisión responde a una voluntad de servicio.

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