El ahorro ourensano y la venta de viviendas al contado marcan récords

RÉCORD DE LIQUIDEZ

Familias y empresas pulverizan este año todas las marcas provinciales de depósitos en el banco, que ya triplican a los créditos, mientras la mitad de los pisos se compran sin hipoteca

Un ourensano entrando en una sucursal bancaria.
Un ourensano entrando en una sucursal bancaria. | José Paz

Con una cesta de la compra cada vez más cara, el alquiler en máximos, el precio de los carburantes tensionando los bolsillos y un poder adquisitivo golpeado por la inflación, la lógica sugeriría que la capacidad de ahorro familiar debería estar bajo mínimos. Sin embargo, la economía privada de Ourense contradice cualquier diagnóstico pesimista. Familias y empresas han arrancado el 2026 pulverizando sus propios récords de liquidez.

La provincia dispone de ahorros por valor de 10.290 millones de euros depositados en las entidades bancarias al cierre del primer trimestre del año, según los últimos datos publicados por el Banco de España. Resultan unos 275 millones de euros más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Es decir, que a lo largo del último año, los hogares y las sociedades mercantiles ourensanas han guardado más de 23 millones de euros al mes de media a pesar de los golpes que ha dado la inflación y de la incertidumbre económica.

No obstante, el verdadero indicador de la fortaleza financiera de Ourense se aprecia al cruzar esta liquidez con la deuda existente en el conocido como saldo neto. Descontados los 3.320 millones de euros que particulares y empresas adeudan en préstamos y créditos, la brecha a favor de los depositantes alcanza el máximo histórico absoluto de la serie registrada con 6.970 millones de euros, frente a los 6.708 millones de hace un año. Esta notable desproporción implica que, hoy en día, por cada euro que el tejido privado de Ourense debe a la banca, mantiene custodiados 3,1 euros ahorrados en el banco.

Esta notable acumulación de recursos responde al comportamiento de las rentas en la provincia. Durante 2025, el mercado laboral local experimentó una fuerte mejora retributiva al encabezar las subidas salariales por convenio en España, con un incremento promedio del 6,08% que rebasó ampliamente la media nacional (3,49%). A este empuje se aúna la estabilidad del colectivo de pensionistas, integrado por cerca de 100.000 personas cuyas prestaciones se han revalorizado conforme al IPC. Junto a los más de 20.000 empleados públicos de la provincia, se conforma un sólido entramado de ingresos recurrentes que facilita la generación de remanente mensual.

A la vez, la perspectiva sociológica pone de relieve un proceso de concentración patrimonial al contrastar la evolución financiera con el padrón. Ourense contaba con más de 363.000 vecinos en 1990 y en la actualidad bordea los 306.000. De distribuirse el montante bancario equitativamente, la cifra teórica se situaría en 33.581 euros por habitante. Si el cálculo se ciñe a los mayores de 16 años -quienes efectivamente gestionan cuentas-, la liquidez asciende a los 36.897 euros por persona, situando a la provincia entre las posiciones más elevadas de solvencia del Estado.

Esta fortaleza resulta especialmente llamativa al contemplar la trayectoria provincial en las últimas tres décadas. El punto de mayor asfixia financiera para la economía privada se registró en 2006, en pleno apogeo del bum inmobiliario. En aquel momento, el crédito fácil hizo que la deuda privada escalase a 4.399 millones de euros, mientras los depósitos se situaban en 5.111 millones. El margen de seguridad cayó a su mínimo histórico de solo 711 millones de euros. Tras tocar el techo de crédito en 2008 (5.457 millones), familias y negocios iniciaron un proceso sostenido de desendeudamiento y acumulación de liquidez que no ha dejado de acelerarse hasta hoy.

El filtro de la inflación

Para evaluar la dimensión real del capital acumulado, resulta indispensable medir el aumento de precios. En julio de 1990, los depósitos privados sumaban 1.852 millones de euros. Según la tasa oficial del INE (un alza acumulada del IPC del 173,1% hasta julio de 2026), aquel volumen requeriría alcanzar hoy los 5.058 millones de euros para conservar intacta su capacidad adquisitiva. Al sobrepasar holgadamente los 10.200 millones, el ahorro registrado no solo ha neutralizado el impacto de la inflación, sino que supone más del doble de la masa financiera real de la que se disponía a comienzos de los noventa.

El dinero de los ourensanos en el banco año a año.
El dinero de los ourensanos en el banco año a año.

Fondos y pensiones elevan el patrimonio ourensano a 12.585 millones de euros

Aunque el dinero en cuentas bancarias constituye el pilar fundamental del ahorro (representa casi el 82% del total), la radiografía de la riqueza financiera ourensana no estaría completa sin los productos de inversión a medio y largo plazo. A los 10.290 millones de euros que se custodian en depósitos tradicionales al cierre del primer trimestre de 2026, hay que sumar 1.872 millones de euros en fondos de inversión, un producto que ha ganado una enorme tracción en la provincia durante los últimos años. Paralelamente, el ahorro finalista destinado a la jubilación mediante planes de pensiones individuales mantiene un sólido patrimonio de 423,5 millones.

La suma de estas tres partidas sitúa el patrimonio financiero global de hogares y empresas de Ourense en el récord de 12.585,5 millones de euros. Trasladando este volumen al censo de mayores de 16 años, el capital medio supera ya holgadamente los 45.100 euros por adulto.

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