Alarma, vasos rotos y camas movidas por el terremoto en Ourense: "De pronto, la sensación de que todo se movía era real"

MAGNITUD 4,2

Los vecinos de O Barco, Viana do Bolo y A Mezquita relatan cómo vivieron el terremoto de magnitud 4,2 que sacudió Ourense: camas que se movían, vasos caídos y animales inquietos.

Publicado: 16 oct 2026 - 13:40 — Actualizado: 16 oct 2026 - 13:57
Xiana, María de los Ángeles y Álex cuentan cómo vivieron el terremoto
Xiana, María de los Ángeles y Álex cuentan cómo vivieron el terremoto | La Región

El terremoto de magnitud 4,2 que sacudió la provincia de Ourense durante la noche del jueves dejó numerosos testimonios de vecinos sorprendidos por un temblor que se sintió especialmente en Valdeorras, Viana do Bolo y otros puntos del oriente provincial. Camas que se movían, vasos que caían al suelo y animales alterados fueron algunas de las escenas que acompañaron al seísmo, registrado a las 22:34 horas con epicentro en Benuza (León).

Una de las experiencias más llamativas fue la de Xiana Fernández Arias, vecina de O Barco, que comenzó a percibir un comportamiento extraño en los animales antes de notar el movimiento. "Estaba en mi habitación cuando empecé a escuchar a todos los perros del vecindario ladrando de una forma muy extraña, como si estuvieran asustados o alertados por algo", relata. Poco después, los pájaros también comenzaron a revolotear de forma inquieta, haciendo mucho ruido. "Al principio no entendía qué estaba pasando, pero enseguida empecé a notar cómo se movía la cama. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba temblando todo", explica.

Xiana, desde O Barco, cuenta su testimonio
Xiana, desde O Barco, cuenta su testimonio | La Región

También en O Barco, Alejandro vivió el terremoto en la cocina de su casa, a la que había llegado desde Santiago apenas una hora antes. "Acabé de cenar y estaba haciendo unas cosas en la cocina y de pronto mi madre, que estaba en otro lugar de la casa, grita '¡terremoto, terremoto!'", recuerda. Al mirar hacia la puerta comprobó que se estaba moviendo. "La sensación de que todo se movía era real, aunque yo al principio no me lo creí, de esto que piensas 'no puede ser real'", señala.

Su madre se acercó asustada, con el recuerdo del histórico terremoto de 1997 todavía presente. Cuando terminó la sacudida, Alejandro comenzó a escuchar a los vecinos de otros pisos acercándose a las ventanas. "En el grupo de WhatsApp que tengo con mis amigos de O Barco ya empezaron a relatar que también habían sentido el propio temblor", cuenta.

Vasos caídos y castañas por el suelo

Los efectos del terremoto también se hicieron notar en otros municipios de la provincia. En A Mezquita, un joven relató que el movimiento había provocado la caída de varios vasos de una estantería, mientras que en Viana do Bolo los vecinos compartieron experiencias similares.

"E hai quen di que caeron as castañas todas", comentaba uno de los testimonios recogidos en Viana, donde otra persona resumía el sobresalto con una frase: "A min moveume a cama".

Las experiencias reflejan cómo el terremoto irrumpió en la rutina nocturna de numerosos hogares ourensanos. Aunque no se comunicaron daños personales de importancia en el balance inicial, la intensidad del temblor y las sucesivas réplicas mantuvieron la inquietud entre los vecinos durante buena parte de la noche.

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