Los alcaldes de Ourense achacan a la falta de recursos la maleza sin desbrozar

INCENDIOS FORESTALES

Los regidores de diferentes concellos de la provincia de Ourense denuncian que los problemas para encontrar personal para las brigadas se suman, según citan, a un convenio con Seaga “ineficaz”.

El humo en el monte sobre Vecoña de Arriba (Boborás) tras el voraz incendio que arrasó al menos 250 hectáreas
El humo en el monte sobre Vecoña de Arriba (Boborás) tras el voraz incendio que arrasó al menos 250 hectáreas | Miguel Ángel

A falta de cuatro días para que empiece el verano y con los primeros incendios de la temporada acechando a la provincia y poniendo en riesgo a los vecinos, el sistema de prevención de incendios y las tareas de gestión forestal se encuentran todavía a medias en la mayoría de concellos y en muchos de ellos todavía arrancando.

Los alcaldes de la provincia coinciden en que hay una falta de recursos y de personal general. En los concellos no consiguen retener ni brigadistas ni capataces ante las mejores condiciones de otros organismos, las empresas de desbroces no dan abasto con la cantidad de demanda estacional y los regidores tampoco observan que el Servizo Agrario Galego (Seaga) tenga la suficiente capacidad como para hacer frente antes del inicio del período crítico a la inmensa cantidad de parcelas y masa forestal que les corresponde en cada municipio de Ourense.

El convenio con Seaga para la gestión de la biomasa en las franjas secundarias no funcionó como se esperaba. Este plan establecía que todas las fincas ubicadas en el perímetro de hasta 50 metros que rodea a los núcleos de población tendrían que estar limpias antes de que comenzase el mes de junio. La Xunta señaló a los concellos por este fallo del sistema, asegurando que solo el 50% pidieron los trabajos de Seaga.

Ante esta acusación, los alcaldes se defendieron, afirmando que la contratación del servicio no funcionó. “Adherímonos, firmámolo, mandámolo e non recibimos nada de volta. Chamamos varias veces, incluso esta semana, pedíronnos máis documentación que non sei por que non a pediron antes e están esperando a que chamemos, non o entendo”, señaló el alcalde de A Mezquita, Rafael Pérez.

Su concello firmó este año el convenio por primera vez pero por el momento no consiguieron ningún resultado, ya que Seaga todavía no pisó la localidad. “O noso convenio está en bragas, pero hai outros concellos que levan co convenio firmado moito tempo e nada, mandan cartas, véñenlles de volta, non teñen maneira de asinar os contratos”, subrayó, añadiendo que hubo varios problemas durante esta campaña debido a que “a páxina web de Seaga estivo colgada un montón de tempo”.

Una impotencia compartida por los líderes municipales de la provincia de todos los colores. Plácido Álvarez, regidor de Muíños, resume la situación como “un querer e non poder”, lamentando que las empresas forestales privadas “están saturadas” y que “Seaga ten un problema de persoal”.

Por su parte, la alcaldesa de Ramirás, Isabel Gil, denuncia la baja financiación local y la fuga de personal: “Siempre nos demandan hacer todas las gestiones, pero realmente pocos recursos tenemos. Dos de nuestras brigadas forestales se quedaron sin capataz porque a la gente le interesa más hacer puntuaciones en la Xunta”. En este sentido, indicó que lo mejor sería que la Xunta diese recursos económicos para que los propios concellos los gestionen, ya que “todo depende de subvenciones”.

Frente a estas críticas municipales, la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, insitió ayer en que mantener limpias las franjas secundarias es responsabilidad de dueños y concellos y que la Xunta comenzará de inmediato las inspecciones y, de comprobarse incumplimientos, enviará notificaciones y aplicará sanciones. “Non é unha cousa de hoxe para mañá nin existe unha variña máxica”, remarcó Gómez, insistiendo en que “temos que ser conscientes de que hai un risco para a poboación”.

Estabilizado el incendio de Boborás

El fuego que afectó desde el sábado a la zona de Vecoña-Feás en el concello de Boborás sigue estabilizado desde el lunes a la noche tras arrasar al menos 250 hectáreas y haber permanecido durante un par de días en Situación 2 de alerta, el primero del verano en llegar a dicho estatus.

En la jornada de ayer también se desató una oleada de conatos de incendios en diferentes puntos de la provincia. Se registró fuego en Castrelo de Miño, O Irixo y Porqueira.

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