Cinco lugares para comprar las mejores bicas en Ourense: de Laza, de Trives...
JOYA INDISCUTIBLE
La bica es la joya indiscutible de la repostería artesanal. Emblemática de comarcas como Castro Caldelas, Trives y Laza, su receta ancestral eleva ingredientes humildes a la categoría de manjar.
Cuando el verano ilumina los paisajes del interior de Galicia, existe un ritual imprescindible que invita a detener el tiempo y saborear la calma: hacer una pausa en el camino para degustar la célebre bica ourensana.
Este manjar artesanal, caracterizado por su dorada corteza crujiente de azúcar tostado y su miga jugosa e irresistible, enamora a los viajeros desde el primer bocado. La bica es, en esencia, un verdadero mapa gastronómico trazado sobre el territorio ourensano. Sus variedades responden a la geografía y a la historia de cada comarca.
Por un lado, la icónica bica mantecada deslumbra gracias a la untuosidad y al perfume inconfundible de la manteca de vaca cocida, un ingrediente autóctono que aporta una densidad melosa única. Por otro lado, la singular bica blanca desafía la tradición al elaborarse exclusivamente con claras de huevo, nata fresca y azúcar, logrando una delicadeza etérea.
La travesía comienza en la majestuosa Ribeira Sacra, concretamente en Castro Caldelas. Allí, en Bicas Lalo, el horneado meticuloso da vida a una bica mantecada de textura tierna y toque tostado perfecto, coronada por una fina capa de azúcar y canela.
Siguiendo las carreteras de montaña hacia A Pobra de Trives, la Panadería Caneda mantiene viva la tradición con una bica firme, sabrosa y reconstituyente, impregnada de ese matiz inconfundible que solo otorgan los hornos de leña y las recetas heredadas.
Poniendo rumbo hacia el sudoeste, la histórica villa de Celanova aguarda con la propuesta de la Panadería Hermida. En este emblemático establecimiento elaboran una bica de miga esponjosa y finura delicada, cuyo aroma envolvente invita a disfrutar de un descanso a la sombra de sus plazas, acompañada por un café bien frío o un trago de licor café.
En Verín, la pastelería La Primavera hornea bicas doradas de dulzor equilibrado y muy jugosas, ideales para maridar con los reconocidos vinos de la zona durante las sobremesas del estío, junto con la tradicional Torta do Cigarrón.
El broche de oro lo pone A Casa das Bicas en el concello de Laza, considerado el templo de la singular bica blanca.
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