La economía de Ourense precisa reforzar su sector primario

El Informe Socioeconómico de Galicia también observa una urgente necesidad de población activa en la provincia de Ourense

Un agricultor trabajando con su tractor en un campo de cereales de A Limia.
Un agricultor trabajando con su tractor en un campo de cereales de A Limia. | Marcos Atrio

El cierre del ejercicio económico de 2025 ha dejado tras de sí un escenario complejo, en el que, si bien el ámbito macroeconómico gallego está en cifras positivas, la realidad estructural que afronta Ourense indica ciertos matices, tal y como se recoge en el “Informe da Coxuntura Socioeconómica” elaborado por el Foro Económico de Galicia.

El análisis del último trimestre de 2025 refleja que, mientras Galicia consolida un crecimiento sostenido, la provincia de Ourense se enfrenta a dos desafíos estructurales: la crisis del sector primario y una urgencia demográfica que ya se interpreta en clave puramente económica. El profesor de Economía Financiera en el campus de Ourense, Patricio Sánchez, ponía el foco en la situación particular de la provincia indicando que, si bien Ourense ha seguido en 2025 el comportamiento general de Galicia en términos económicos, durante el último trimestre han saltado las alarmas.

“Este año ha sido negativo para el sector primario”, señala Sánchez, “y en una provincia como es Ourense con tanta presencia del sector primario, pues esto yo lo señalaría como, digamos, lo más preocupante”. Esta debilidad en el agro y la ganadería “supone una erosión en la base productiva de una provincia que depende de estos recursos más que el eje atlántico”, añade Sánchez.

“También es cierto que venía experimentando en años anteriores una tendencia muy buena”, matiza el profesor, “pero este año ha sido negativo. Esta tendencia negativa, si nada cambia, debería continuar durante 2026, pero aquí hacer previsiones cada vez es más deporte de riesgo”.

Urgencia poblacional

A esta circunstancia ha de sumarse el mayor cuello de botella, a juicio de Sánchez, para el futuro inmediato de Ourense: la falta de capital humano. La despoblación ha dejado de ser una estadística para convertirse en un freno económico. “Desde el punto de vista económico estamos en un momento de necesidad de población. Se necesita gente, y sobre todo gente joven, en edad de trabajar”, indica el profesor de Economía Financiera, quien considera el relevo generacional como el “gran campo a reforzar” en 2026 para garantizar la viabilidad económica del interior.

En el hipotético caso de que esa necesaria mano de obra llegase, otra de las medidas que recomienda Patricio Sánchez es el desarrollo de “los sectores que genere mayor valor añadido, ahí hablamos de industria manufacturera, por su capacidad de arrastre, pero también las nuevas tecnologías, por su capacidad innovadora”.

La nota positiva viene del sector de la construcción, donde las estadísticas del Foro Económico reflejan que “ha comenzado a emitir señales positivas, recuperándose desde niveles previos muy bajos”. El buen comportamiento del ladrillo se hace extensible a toda la comunidad, donde el crecimiento ha sido del 7,6% en el último cuatrimestre de 2025, lo cual lo sitúa por delante de la industria (3,3%) y los servicios (2,1%), y contrasta radicalmente con la caída del 0,4% del sector primario a nivel autonómico, lo cual lleva a Patricio Sánchez a insistir en que “si se quiere avanzar, el sector primario es necesario, y debe reforzarse de manera importante solo para detener un poco la tendencia”.

Por encima de la media

Ampliando el foco al conjunto de Galicia, el balance del año 2025 arroja un saldo favorable, con un Producto Interior Bruto (PIB) que crece un 2,2% en términos interanuales, seis décimas por encima del crecimiento medio de la Unión Europea (1,6%). Tanto la demanda interna (+1,9 puntos) como la externa (+0,3 puntos) aportan en positivo. La inversión se mantiene como el componente más dinámico con un alza del 4,8% , y el gasto público en más fuerte que el consumo privado.

El empleo de calidad beneficia al consumo

En lo que respecta a los datos de empleo, el informe refleja un descenso en la tasa de paro en Galicia hasta el 8%, su nivel más bajo desde el año 2009, y todo el empleo creado figura como indefinido. En este ámbito, la comunidad autónoma se mantiene como una de las de menor tasa de temporalidad (14,6%). A pesar de que la construcción lidera el crecimiento del PIB, es el sector servicios el que ha acaparado la creación de empleo, con un aumento de ocupación del 5% , mientras que la construcción y el sector primario destruyeron puestos de trabajo en el último trimestre. El profesor Patricio Sánchez lo ilustraba indicando que “ya no nos acordamos mucho, pero ha terminado mucho mejor de lo que empezó”.

De cara al mercado exterior, las exportaciones crecieron un 2,1%, superando el ritmo de las importaciones. Es reseñable el extraordinario comportamiento del sector de la automoción, cuyas ventas al exterior aumentaron un 9%, y el de componentes de automóviles, que se disparó un 14,1%. Estos datos compensan la caída de las exportaciones energéticas y consolidan un superávit comercial que sigue siendo una de las grandes fortalezas de Galicia frente a otros territorios.

“La principal fortaleza de estos datos se relaciona con el consumo interno”, indica Patricio Sánchez desde la Universidade de Vigo, “que es sobre todo el consumo de familias y de administraciones públicas. Esa es la principal fortaleza. En el sector exterior, pues aquí estamos flaqueando un poquito”, concluía el economista.

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