Los embalses de Ourense disparan el agua almacenada en la última semana tras las borrascas

80% DE MEDIA

La gran mayoría de los principales embalses de Ourense están por encima del 80% de ocupación, con varios superando incluso el 90% de capacidad de agua almacenada.

El río Miño, ayer a la altura de Velle.
El río Miño, ayer a la altura de Velle. | Xesús Fariñas

La provincia de Ourense está viviendo una situación hidrológica notablemente favorable, con varios de sus embalses principales en niveles de ocupación muy elevados, incluso superando en algunas zonas el 90% de su capacidad total. Esto sitúa a la provincia por encima de la media provincial y regional en un contexto donde otras áreas de España mantienen niveles más moderados o inferiores.

Este incremento en los niveles se debe a varios episodios de lluvia recientes, que han permitido recargar las cuencas del noroeste de la península, elevando el volumen de agua embalsada en la región a valores notablemente superiores a los registrados en años anteriores por estas fechas.

La gran mayoría de los principales embalses de Ourense están por encima del 80% de ocupación, con varios superando incluso el 90%. A pesar de que estos datos indican muy buenas reservas hídricas en la provincia a principios de febrero de 2026, será necesario vigilar las capacidades ante la llegada de intensas lluvias por la borrasca Leonardo. Entre los principales destacan:

  • Bao, con un nivel aproximado del 82 %.
  • Castrelo, que alcanza el 88 % de ocupación.
  • Chandreja y Edrada, ambos con niveles cercanos al 93 %.
  • Güístolas, alrededor del 80 %.
  • Las Conchas, con un 88 %.
  • Las Portas, aproximadamente al 80 %.
  • Peñarrubia, que supera el 92 %.
  • San Esteban, también con un 93 %.
  • San Pedro, con un 83 %.
  • Santa Eulalia, cerca del 90 %.
  • Velle, con un 82 % de su capacidad total.

Estos niveles superan la media de la última década y sitúan a la provincia en una posición favorable frente a posibles episodios de sequía, aunque también implican la necesidad de vigilancia ante nuevas lluvias tras el encadenamiento de diferentes borrascas, ya que los embalses tienen menos margen de absorción. A nivel de toda Galicia, los embalses están por encima del 83 % de ocupación, cifra que supera la media de la última década, reflejando una situación de reservas favorables.

Situación previa de los embalses

La gestión de la avenida se ve dificultada por el estado de los embalses, que han agotado su margen de maniobra para laminar las crecidas. Según los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica, la presa de Os Peares, clave para la regulación del Miño antes de llegar a la ciudad, se encontraba al 97,8% de su capacidad. En la cuenca del Sil, el embalse de Santo Estevo presentaba una ocupación del 93,25%.

Ante la imposibilidad técnica de retener los nuevos aportes de agua que llegan desde las cabeceras de montaña, las hidroeléctricas han incrementado los caudales de salida por seguridad. El embalse de Velle, situado aguas arriba de la ciudad, estaba desaguando 1.060 metros cúbicos por segundo, volumen que mantiene el río en niveles máximos.

Contenido patrocinado

stats