Los saqueadores de cristos: profanan cuatro cementerios en Ourense en solo diez días

GOLPE ANÍMICO

Al menos 30 cristos han sido saqueados en cementerios de Ourense en diez días: dos de ellos en Celanova, uno en Cartelle y otro en Coles.

Los vecinos se dieron cuenta de que faltaban seis figuras de las cruces del cementerio de Santa María de Fechas tras salir de la misa dominical.

Publicado: 16 mar 2026 - 19:17 Actualizado: 17 mar 2026 - 18:29
Algunas de las cruces sin los Cristos tras el robo del metal. | Xesús Fariñas

En solo diez días, los ladrones entraron en cuatro cementerios de la provincia, tres de ellos en la comarca de Celanova y otro en Coles, y se llevaron los cristos que estaban colocados en las cruces. El último de ellos ocurrió entre el sábado y el domingo en el camposanto de Santa María de Fechas, según explica el párroco, Miguel Blanco.

El párroco Antonio Gómez, frente a las cruces con los cristos robados
El párroco Antonio Gómez, frente a las cruces con los cristos robados | Xesús Fariñas

Fue el mediodía del domingo cuando una vecina se dio cuenta de lo sucedido. Pilar, una de las herederas de las sepulturas, se percató de que faltaban seis cristos de los panteones. “Onte fomos a misa ás 12:30 horas e ao sair unha señora deuse conte de que faltaban crucifixos”, relata un residente.

Saben que tuvo que suceder entre el sábado y el domingo porque la mujer acudió el sábado al cementerio y los cristos aún estaban en su sitio. María Lucía López explica que la misa en principio se iba a celebrar el sábado, pero un entierro obligó a cambiar los planes y posponerla al domingo. “Cando terminou entrou Pilar dicindo que roubaran o cristo dela e de varias sepulturas. Ela estivera o sábado de tres e media a catro e estaban todos e o domingo foi a sepultura a rezar e deuse conta”. relata.

Fila de cruces sin cristos
Fila de cruces sin cristos | Xesús Fariñas

Tras conocer lo sucedido, la mujer dio aviso al párroco y denunciaron los hechos ante la Guardia Civil de Celanova. Los agentes acudieron hasta el lugar para hacer fotografías de lo sucedido y comenzar a investigar el robo. Ayer en el cementerio se podía ver como hasta seis cruces se encontraban sin su correspondiente cristo. Todas ellas de una misma fila, sin embargo, los ladrones no se llevaron las figuras de todos los panteones, solo las de una fila que estaba cercana a la carretera.

“Es una falta de sentimiento, un libertinaje por un robo miserable”

Este robo supone un golpe anímico para los afectados, no por el valor económico de lo robado, sino por su valor sentimental. “Encontreime cunha sorpresa desagradable, é moi desagradable chegar a onde están os pais e que pase isto. Nunca esperei que viñeran buscar isto aquí”, explica Pilar Basalo. En su caso le sustrajeron un cristo grande, aunque al arrancarlo quedó una mano. “Esperemos que non volvan. (…) Está fatal, así non gusta, falta algo, parece un abandono”, asegura.

Cruces carentes de Cristos
Cruces carentes de Cristos | Xesús Fariñas

Basalo explica que la parroquia es pequeña y no vive mucha gente, lo que ayuda a los ladrones, ya que saben que cuando menos vecinos haya, menos riesgo asumen. “Isto era moi tranquilo ata agora, nunca viñeran aquí”, indica Basalo.

Oleada de robos

El del cementerio de Santa María de Fechas es el último robo en camposantos de una oleada que comenzó el 6 de marzo en el San Xoán de Viveiro. “Lo que me llama la atención es que han robado doce y han dejado seis”, comenta el párroco, Antonio Gómez Rojo. En las cruces todavía se pueden ver las marcas de los cristos que han sido arrancados. “Una de ellas la movieron y no se cayó la cruz de milagro”, detalla.

El párroco explicó que denunciaron los hechos ante la Guardia Civil y también habló con los familiares. “Es un dolor sentimental muy fuerte, el problema no es la economía, el gran problema es que no se puede volver a poner la misma cruz porque la van a volver a robar”, señala Gómez. “Es una falta de sentimiento, meterse con las personas que vienen todos los días a rezarles a los suyos y ponerles sus flores, es un libertinaje por un robo miserable, total eso es miseria. Seguro que los cristos que han llevado si los vas a comprar valen veinte veces más de cómo los van a vender ellos”, añade.

En este sentido, Gómez señala que si se lo hubiesen pedido a él les hubiese dado el valor de lo que se llevaron con tal de que no robasen nada.

Cementerio de Santa María de Fechas.
Cementerio de Santa María de Fechas. | Xesús Fariñas

Sospechas en la zona

El mismo día que robaron en este camposanto una vecina vio a dos hombres en la zona que le resultaron sospechosos. “Vi a dos chicos, uno de ellos con barba, que estaban delante del cementerio caminando y solo miraban hacia arriba”, relata esta mujer, que ya dio estos detalles a la Guardia Civil y prefiere mantenerse en el anonimato. Los describe como dos personas de entre 20 y 30 años, no especialmente altas y uno de ellos de complexión fuerte. En este sentido, indica que si le enseñasen una fotografía de ellos los podría identificar.

Relata que uno estaba con el móvil en la oreja y el otro con un cigarro. Además, cerca de la carretera vio un turismo plateado que le pareció un Citroen Xsara o un Ford, aunque no pudo ver la matrícula. Ella cree que estos dos hombres estaban investigando porque hacia donde miraban se veían las cruces. “Debieron pensar que eran de cobre o bronce, pero no, eran de latón”, asegura. Al día siguiente, fue a misa y al salir una mujer se percató de que habían robado en una hilera de cruces, en total 12 cristos. Ella le explicó al párroco lo que había visto el día anterior y este se lo hizo saber a la Guardia Civil al poner la denuncia y los agentes contactaron con ella.

Los ladrones de metal tienen nuevo objetivo: los cementerios. Cuatro han sido asaltados en diez días en la provincia y los crucifijos de bronce de las tumbas han sido el botín. El párroco de Viveiro, en Celanova, señala una fila de tumbas profanadas.
Los ladrones de metal tienen nuevo objetivo: los cementerios. Cuatro han sido asaltados en diez días en la provincia y los crucifijos de bronce de las tumbas han sido el botín. El párroco de Viveiro, en Celanova, señala una fila de tumbas profanadas. | Xesús Fariñas

Los robos en los cementerios de San Xoán de Viveiro y Santa María de Fechas -ambos en Celanova- fueron el alfa y el omega de una oleada que llegó a dos municipios más en los últimos diez días. En el camposanto de San Eusebio de Peroxa (Coles) los ladrones se apoderaron de doce cristos de bronce -compuesto por cobre y estaño-. El modus operandi fue similar, mismo número de figuras que en San Xoán de Viveiro y se fueron dejando otras sin tocar.

En Cartelle, en el cementerio de Marabillas, también entraron la pasada semana. Ayer se podían ver hasta tres cruces con los cristos arrancados.

Ante esta situación, el párroco de Santa María de Fechas, Miguel Blanco, envió un mensaje a los vecinos para que estén atentos por si ven algo sospechoso en la zona.

Contenido patrocinado

stats