Los fuegos afectaron a buena parte de la cosecha de castaña en la provincia de Ourense

Los productores consideran que el sector tardará más de una década en recuperar la normalidad

Sotos afectados por los incendios del pasado mes de agosto en la zona de A Mezquita.
Sotos afectados por los incendios del pasado mes de agosto en la zona de A Mezquita.

Con la mirada puesta en el cielo, así se encuentran los productores de castañas del sureste ourensano. Su esperanza es que la lluvia pueda paliar, de algún modo, las dramáticas consecuencias que los incendios del pasado mes de agosto han causado en el sector.

Aunque aún no se ha elaborado un censo del número de castaños que han sido calcinados por las llamas, el escenario es poco alentador. Así lo confirman los técnicos que en las últimas semanas se han encargado de la gestión de las ayudas destinadas a mitigar los daños ocasionados por los incendios forestales. “A meirande parte dos veciños acoden aquí para xestionar axudas por soutos ou castiñeiros”, señala Sara Carracedo, encargada de cursar las solicitudes de los vecinos de A Mezquita.

Se espera que durante las próximas semanas se puedan cuantificar con exactitud los ejemplares afectados, pero las cifras son impactantes en las tierras de As Frieiras. Así lo señala también Jesús Quintá, presidente IXP Castaña de Galicia, quien asegura que la campaña “non pinta moi ben, especialmente en territorios como A Mezquita ou Vilardevós, onde se queimaron milleiros de exemplares”.

Si bien es cierto que la extensión afectada en Viana do Bolo es menor, A Gudiña, O Riós, Vilardevós y A Mezquita se encuentran en una situación compleja. Una problemática que condicionará la producción de esta anualidad, pero también el futuro de un sector que tardará más de una década en recuperarse. A los castaños cuyo fruto ya podía ser recolectado, se suman las nuevas plantaciones que también han sufrido las consecuencias de este desastre natural. Es el caso de Vilariño, donde como bien indica su alcaldesa, Melisa Macía, hay “un número considerable de castiñeiros novos afectados”.

Aunque muchos de los productores indican que aún es pronto para hacer una estimación de la recolección de esta campaña, otros ya cuantifican las pérdidas en “algo difícil de asumir”, que reducirá la producción a la mitad.

Desde Hortofrutícolas Vendas da Barreira, con sede en O Riós, afirman que el producto de esta campaña tiene “boa pinta”, pero que la cantidad se reducirá a causa del fuego: “Teremos que ir comprar a Portugal, porque estimamos que este ano entrará a metade dos kilogramos. Hai xente que nos traía castaña de Vilardevós que perdeu ata 1.000 castiñeiros. Algo semellante ocorre en zonas do Riós como San Pedro”.

“Perdemos centenares de castiñeiros. Aquí moitos xa teñen a campaña feita, foi una auténtica desgraza e vamos a tardar moito tempo en recuperar”, explicaba Jesús Rodríguez, propietario de varios sotos en la zona de A Gudiña.

Posible recuperación

Esta campaña se presenta poco prometedora como apuntaba Quintá, sin embargo, muchos productores tienen la esperanza de que parte de los ejemplares pueda reponerse y vuelvan a producir en la próxima anualidad. “Imos tratar de recuperar os que se poidan con reinxertos e tratamentos, porque repoboar agora mesmo supón ter que agardar outros 10-15 anos para que comecen a producir”.

La mayor parte de los productores han recurrido a las ayudas de la Xunta de Galicia para solventar de algún modo las pérdidas, aunque coinciden en que estas “nunca son suficientes”.

El presidente de IXP Castaña de Galicia apunta a que “deben prolongarse no tempo para responder as necesidades reais dos afectados. Ó sector vaille costar moito recuperarse.” Recalca además que durante años se han venido solicitando a la entidad autonómica un mayor número de ayudas para el sector de la castaña “que garantan a limpeza dos soutos. Debemos ter en conta que o castiñeiro pode ser parte da solución nos incendios forestais”. Y es que, esta especie autóctona tiene una menor inflamabilidad que el pino o el eucalipto. Sus hojas verdes y su estructura contienen más humedad y menos resinas inflamables, lo que provoca que ardan con más dificultad y convertirse en un excelente cortafuegos natural.

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