ALERTA POR SEQUÍA
La Hidrográfica alerta de una escasez “prolongada”
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La prolongada ausencia de precipitaciones está castigando los recursos hídricos de la provincia de Ourense, empujando a las autoridades a encender todas las alarmas en las diferentes cuencas que vertebran el territorio.
Tras la celebración este martes de la cuarta reunión de la Oficina Técnica de la Sequía, la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS) constató un grave déficit hídrico que sitúa a las unidades del Miño Alto, Miño Bajo, Sil Inferior y Limia -todos los sistemas hídricos de la provincia- ante un escenario oficial de “escasez coyuntural”.
El presidente del organismo regulador, José Antonio Quiroga, advirtió de que, si bien por el momento esta situación permite atender las demandas reconocidas, obliga a limitar los usos no prioritarios del agua.
Las cifras analizadas por la CHMS reflejan la crudeza de este episodio. Desde el comienzo del actual año hidrológico, el pasado 1 de octubre, apenas se ha registrado una media de 22 litros por metro cuadrado de lluvias, un desplome del 80 % respecto al valor medio habitual de este mes. A este arranque seco se suma que las lluvias entre marzo y octubre ya resultaron especialmente escasas, dejando los caudales circulantes de los ríos de la cuenca actualmente un 68 % por debajo de sus niveles habituales.
La falta de aportes está vaciando las reservas a un ritmo acelerado. En la provincia de Ourense, los embalses de la cuenca Miño-Sil resisten ligeramente por encima de la mitad de su capacidad, situándose al 52,53 % (842 hectómetros cúbicos retenidos), frente al 48,5% a nivel general de la cuenca.
Sin embargo, la radiografía detallada muestra sistemas en niveles críticos. La preocupación es máxima en el embalse de Salas, en Muíños, que ha caído hasta el 22,02 % de su capacidad, o el de Albarellos, entre las comarcas de O Ribeiro y Carballiño, hundido en un 21,73 %. A esta lista se unen As Conchas, también en A Baixa Limia, estancado en un preocupante 25,73 %, y el gigante de As Portas, que tira a la baja de la media al situarse al 44,83 %.
Si la situación es delicada en la demarcación del Miño-Sil, el panorama es aún más crítico en el sur de la provincia, en la comarca de Monterrei. Esta zona, que se rige bajo la gestión de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), presenta los peores indicadores de la provincia. Según los mapas de estado, el sistema Támega-Manzanas se encuentra en nivel de “emergencia” por escasez de agua, el grado máximo de alerta. Además, los indicadores meteorológicos e hidrológicos de la CHD certifican que este mismo sistema del Támega padece una situación oficial de “sequía prolongada”.
El presidente de la CHMS instaba ayer a los concellos priorizar el abastecimiento a la población y prolongar las medidas de ahorro del verano, como evitar el baldeo de las calles, suspender el riego de jardines y eliminar el suministro en las fuentes públicas. “La adopción de medidas y el concienciar a la población al uso racional y responsable del agua es fundamental para paliar los efectos de falta de recurso, a corto y medio plazo”, sentenció Quiroga.
Tras semanas -e incluso meses- sin apenas precipitaciones en Ourense, este fin de semana se espera que vuelvan y de forma “persistente”, según MeteoGalicia, coincidiendo con las celebraciones del magosto y con la San Martiño, que de forma más que probable será pasada por agua. Las temperaturas durante la semana permanecerán bajas por las noches (bajo cero en buena parte de la provincia). En cambio, a partir de la noche del viernes comenzarán a subir los termómetros al mismo tiempo que llegarán sucesivos frentes que barrerán la provincia, de forma más leve el sábado, pero más persistentes e intensos el domingo y el lunes. Las precipitaciones se mantendrán hasta pasada la festividad San Martiño, y empezarán remitir el viernes 13.
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