Vicente Lameiro, presidente de Federación Gallega de Caza en Ourense: "Los vakamulos entrañan un peligro mortal"

JABALÍES DE MÁS DE 100 KG

Vicente Lameiro, presidente de la Federación Gallega de Caza en Ourense, alerta del aumento de la presencia en la provincia de vakamulos, jabalíes de tamaño extraordinario de hasta 200 kilogramos. Estos animales destacan por su peligrosidad, ya que "pueden hacer un daño terrible y llegar a matarte”.

El ejemplar más grande de los cuatro vakamulos cazados en Ourense.
El ejemplar más grande de los cuatro vakamulos cazados en Ourense. | Cedida

La última batida de la temporada en la parroquia de San Lorenzo, en Ourense, dejó una imagen poco habitual: cuatro vakamulos abatidos en una sola jornada. Estos jabalíes de gran envergadura, que a menudo superan los 100 kilogramos y pueden llegar a los 200, se dejan ver cada vez más en la provincia. Vicente Lameiro, presidente de la Federación Gallega de Caza en Ourense, advierte de la amenaza real que suponen estos animales: “Entrañan un peligro para todos, ya que pueden hacer un daño terrible y llegar a matarte”.

El presidente junto a su cuadrilla, fueron los responsables de cazar estos cuatro ejemplares, que rondaban entre los 120 y 133 kilogramos. El vakamulo de mayor tamaño contaba con colmillos de hasta 19 centímetros de longitud, una muestra clara de la dimensión que está alcanzando la especie en la provincia de Ourense.

Uno de los ejemplares y la cuadrilla junto a todos los vakamulos cazados.
Uno de los ejemplares y la cuadrilla junto a todos los vakamulos cazados. | Cedida

Este tipo de jabalíes son especialmente difíciles de abatir. El responsable de la Federación Gallega de Caza en Ourense asegura que suelen refugiarse en zonas del monte muy cerrado, obligando a un intenso trabajo de los perros y los cazadores. “Un jabalí de estos tamaños puede hacerles frente a los perros y llegar a dañarlos o incluso matarlos”, afirma.

También hace referencia de las dificultades para ellos en estas épocas del año con el frío, en comparación con estos animales a los que no les afectan estas condiciones meteorológicas: "A los jabalíes grandes no les afecta tanto el frío. Con dos dedos de nieve se meten en charcas, como si nada, y se mantienen activos. La piel y la grasa funcionan como un abrigo de visón; tiene unos cuatro o cinco centímetros de espesor, así que soportan muy bien las bajas temperaturas”.

Además del peligro para cazadores y animales, advierten del riesgo que supone su aproximación a los núcleos poblados: “Que los jabalíes estén presentes por la ciudad entraña un peligro tanto para la ciudadanía como para la salud pública”.

Un jabalí de 130 kilogramos en una carretera puede causar un daño terrible, es como si chocaras con un poste de cemento — Vicente Lameiro - Presidente de la Federación Gallega de Caza en Ourense

Un impacto que también se traslada a las carreteras, donde un animal de estas dimensiones puede provocar accidentes muy graves. “Un jabalí de 130 kilogramos en una carretera puede causar un daño terrible, es como si chocaras con un poste de cemento”, asegura Vicente Lameiro. Asimismo, hace referencia a la cantidad de incidencias de tráfico que ocasionan estos animales, fomentando la importancia de la caza: “Tres accidentes por fauna salvaje al día en Ourense, si no hubiera cazadores habría 30 seguramente”.

Una temporada fuera de lo normal

La campaña de este año no ha sido una temporada ordinaria. La Xunta de Galicia permitió el abatimiento sin límite de capturas debido a la fuerte expansión del jabalí, una medida excepcional ante lo que ya se considera una plaga en muchas zonas rurales.

Oficialmente, Galicia ronda este año los 20.000 jabalíes abatidos. Esta cifra que podría acercarse a los 30.000 si se suman los animales muertos en accidentes de tráfico o los que no figuran en el registro de animales cazados, aseguran desde la Federación. Zonas como la Ribeira Sacra, Parada do Sil o buena parte del interior de Ourense concentran algunos de los mayores niveles de presencia de los vakamulos.

Siempre van a aparecer vakamulos, pero no puede haber tantos como hay. Que salgan cuatro en una misma mañana como en San Lorenzo es algo muy extraño

Según Lameiro, la presión del lobo está influyendo directamente en este fenómeno: los depredadores eliminan sobre todo crías y ejemplares pequeños, lo que favorece la supervivencia de los jabalíes grandes, que acaban desplazándose hacia pueblos y ciudades. “Siempre van a aparecer vakamulos, pero no puede haber tantos como hay. Que salgan cuatro en una misma mañana como en San Lorenzo es algo muy extraño”, afirma el presidente.

La temporada finalizará oficialmente el 22 de febrero, aunque su cuadrilla decidió adelantar el cierre de las batidas al comprobar que muchas hembras ya están preñadas.

Vigilancia sanitaria

Por otra parte, el sector también mira con preocupación lo ocurrido en Cataluña con la peste porcina africana. Lameiro recuerda que, ante cualquier jabalí hallado muerto, debe avisar a las autoridades para activar los protocolos sanitarios y evitar que una posible enfermedad se extienda al ganado.

Vicente Lameiro, presidente de la Federación Gallega de Caza en Ourense.
Vicente Lameiro, presidente de la Federación Gallega de Caza en Ourense. | Cedida

Para el presidente de la Federación Gallega de Caza en Ourense, la gestión del jabalí pasa por una regulación constante: “No se trata de exterminar nada, sino de controlar. Si no se actúa, el problema irá a más: más daños en el campo, más jabalíes en las ciudades y más accidentes en carretera”.

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