La odisea de dos ourensanos ante “el viaje de nuestra vida”

GUERRA EN ORIENTE MEDIO

Pablo y Paulo escaparon de Dubai por tierra y aire tras impactar un misil al lado de su residencia

Los jóvenes empresarios ourensanos, Paulo Simón, y Pablo Laíño, que pasaron de Dubai a Egipto en su viaje para volver a España.
Los jóvenes empresarios ourensanos, Paulo Simón, y Pablo Laíño, que pasaron de Dubai a Egipto en su viaje para volver a España. | La Región

Pablo Laiño, vicepresidente y copropietario del Ourense CF, y su socio Paulo Simón, ambos ourensanos (él de Ourense y Paulo de Verín), vivieron días de auténtico caos en Dubái debido al estallido de la guerra entre Irán, EEUU e Israel, un conflicto que está afectando a toda la región y complica gravemente los vuelos y desplazamientos de extranjeros. En ese contexto, el Gobierno español inició operaciones de evacuación y un avión de las Fuerzas Armadas despegó desde Omán con 172 españoles a bordo, y ya se repatriaron cerca de 3.000 ciudadanos desde distintos puntos de la región. Pero aún son más de 30.000 los españoles “atrapados” en medio del conflicto.

Pablo recuerda cómo comenzó todo: “Me desperté y mi compañero me comentó que estaban empezando a bombardear Dubái. Salimos a la terraza y vimos explosiones cerca del Burj Khalifa. A pesar de lo que decía el gobierno sobre ataques limitados a bases militares, parecía que los misiles iban a zonas residenciales”. Ante la incertidumbre de la embajada española, desde la que comentaron que “los correos eran genéricos, como si los hubiera hecho una IA”, Pablo y su comunidad de españoles en Dubái encontraron una forma de volver a España por su cuenta y se desplazaron a Omán para intentar coger un vuelo desde allí. “Decidimos irnos a una granja en Alain, cerca de la frontera. Allí nos alojamos unas 14 personas, intentando mantener la tranquilidad mientras llegaban noticias de ataques a zonas residenciales”.

Salir de Dubái tampoco fue sencillo. La frontera estaba cerrada y solo permitían el paso a ciudadanos de Emiratos. Sin embargo, Pablo y su grupo lograron cruzar como residentes: “Fuimos de los primeros en evacuar por esa frontera, y aunque tardamos alrededor de una hora, muchas otras personas tuvieron que esperar hasta cinco horas. Fue un proceso muy complejo y costoso, porque los taxis eran de alto precio por la alta demanda”. Durante el trayecto, enfrentaron tensiones adicionales con ataques esporádicos de drones y misiles en ciudades cercanas. Tras varios días de viaje por tierra y pasando por alojamientos provisionales, consiguieron coger un vuelo desde Omán a Egipto, para poder volver a casa al fin.

Pablo y Paulo en Egipto tras coger el vuelo desde Omán.
Pablo y Paulo en Egipto tras coger el vuelo desde Omán.

Su relato también puso manifiesto la escasa eficacia y la “discriminación” institucional. “Se priorizó a funcionarios de la embajada para salir del país, y se discriminó a los residentes españoles que viven fuera de España frente a los turistas. Todo esto es anticonstitucional y denigrante”, afirmó. Además, denunció la escasez de información útil y la falta de apoyo directo: “Los correos y llamadas de la embajada eran inútiles, la gente esperaba horas para obtener respuestas que no resolvían nada. Muchos españoles tuvieron que guiarse por nuestra experiencia para poder escapar”.

Pablo resumió su experiencia como un verdadero viaje de refugiado: “Esto ha sido el viaje de refugiado de mi vida y hemos quedado bastante traumados, tanto con los misiles en cualquier momento, como por la imposibilidad de dormir ante los avisos de alarma y la intranquilidad”. A última hora del día de ayer pudieron desplazarse al aeropuerto de El Cairo para volar a Barcelona, al fin de vuelta a España. El monto total de gastos se elevó a más de 4.000€, todo con el objetivo de volver a su país sanos y salvos, en un viaje que recordaran para el resto de sus vidas.

Contenido patrocinado

stats