Ourense no tempo | Hace 100 años Ourense era... 1926

LEMBRANZAS

Rafael Salgado ofrece otro viaje a través de los años con una nueva edición de Ourense no Tempo

El Losada se estrenaba en la calle del Paseo.
El Losada se estrenaba en la calle del Paseo. | La Región

Una ciudad provinciana, mayormente agrícola, con ni siquiera 20.000 almas, donde era cómodo vivir, todo quedaba a mano y el que más y el que menos tenía para comer. Cierto es que muchos echaban mano al ingenio para conseguirlo, desde cazar gatos que en la Gloria (actual Arcedianos) se vendían como conejo, hasta los honorables limpiabotas, o los voceros, pasando por una legión de mozos de cuerda que recorrían la ciudad paseando mercancías para el comercio y particulares. Atrás habíamos dejado la terrible gripe del 18, y en el futuro ya se veían negros nubarrones.

Las mañanas eran de gran actividad: compras, gestiones, negocios. Las tardes ya eran más tranquilas, visitas en el caso de las damas y café con tertulia en el de los hombres, aunque estos solían disfrazarlos de reuniones de negocios. Eran las costumbres en las altas esferas. El pueblo llano no lo tenía tan fácil, y salvo algún pillo, el resto trabajaba; por la mañana y por la tarde. Los más afortunados tenían un rato para cuidar una pequeña huerta o algún gorrino que retozaba en un sótano.

Con los años, lo que llama la atención de ese 1926 es comprobar el nivel cultural que habíamos alcanzado. Yo me atrevería a centrarlo en un reducido grupo capitaneado por don Marcelo Macías. No en vano él había sido maestro de la mayoría de ellos: Otero, Risco, Noguerol, y aunque no me atrevo a asegurarlo, empiezo a pensar que la presencia de grandes maestros en el instituto ourensano de aquellos años tuviera en don Marcelo un atrayente imán, que por cierto es nombrado hijo adoptivo de Galicia al comenzar el año.

El Losada se estrenaba en la calle del Paseo.
El Losada se estrenaba en la calle del Paseo. | La Región

En la ciudad existían tres diarios que permitían tener una información plural: La Región, La Zarpa y el que presumía de mayor tirada, el Diario de Orense. No voy a entrar en discusiones…

A esas cabeceras se unieron las que hoy son joyas de coleccionistas. Cabeceras como Nòs, ya totalmente establecida, daban respaldo a ese apelativo de Atenas de Galicia, junto a otras menos conocidas, pero no por eso menos interesantes: Galaxia (con dos números, aunque la enciclopedia digital habla de un séptimo; me fío más del amigo Afonso Monxardin, que también habla solo de dos). Pero no debemos olvidar que las villas tenían también su propia prensa, incluso “más”: al menos cuatro cabeceras consolidadas: Noticiero del Avia y Ribadaviense (Ribadavia), Nuevo Támega, Heraldo de Verín y Eco de Monterrey (Verín), a los que anecdóticamente se sumaron ese año dos títulos satíricos.

Farmacia y laboratorio Bouzo era un pujante laboratorio farmacéutico con varias patentes en el mercado. Carlos Hentschel ya se había instalado por su cuenta en la ciudad, a la que había llegado como trabajador especializado de la “eléctrica”.
Farmacia y laboratorio Bouzo era un pujante laboratorio farmacéutico con varias patentes en el mercado. Carlos Hentschel ya se había instalado por su cuenta en la ciudad, a la que había llegado como trabajador especializado de la “eléctrica”. | La Región

El 1 de agosto se estrenaba en los kioscos de Verín: El Cencerro (de Celso Baladrón Sanz), uno de esos diarios que tanto gustaba leer a nuestros abuelos, aunque vivía poco. Solo tuvo 5 números. Y en Carballiño, don Camilo Fumega sacaba La Karaba, otra “joya” del periodismo ourensano. Imprescindible recordar que aquel 1926, don Ramón nos regalaba su Guía de Galicia, una de las joyas bibliográficas del patriarca, y en otro estilo, Álvaro de las Casas publicaba otra joya: “Dos días en Ourense”.

Pero vamos a intentar recordar cómo era el mundo en ese año. Aunque nos pueda resultar extraño, porque nunca “pasa nada”, el panorama estaba lleno de sombras. Regía el país el general Primo de Rivera, en lo que era una dictadura militar (fue un período “raro”, por lo que si os gusta la historia os recomiendo profundizar), consentida por la monarquía, pero con muchos enemigos incluso desde la institución militar, como ejemplo el 24 de junio, cuando miembros del ejército intentaron un golpe de estado contra el golpista.

Galaxia (con dos números, aunque la enciclopedia digital habla de... ¿ un 7º?)
Galaxia (con dos números, aunque la enciclopedia digital habla de... ¿ un 7º?) | La Región

En Ourense, todo eso, a pesar de su importancia, estaba en un segundo plano. ¿El motivo?: los sucesos del Rif. Desde 1920 mantenían en vilo a muchas familias de la provincia. El batallón de cazadores Mérida, a pesar del nombre, era muy nuestro en aquellos años, y aunque muchos de los llamados a filas decidieron emigrar y ser considerados prófugos, un gran número de ourensanos sufrió la campaña del Rif. En la memoria está el héroe de Gustey, cabo Rapela, y pocos no saben quién era Ben cho Shey. Este 1926 (18 de noviembre) fue el año que vio regresar a nuestros vecinos de la terrible guerra.

Angelita Varela había inaugurado en el Couto su castillo e iglesia el año anterior, y este 1926 sería el año del Teatro Losada, obra del arquitecto Alonso Vargas, donde se podrían ver estrenos de cine como “Currito de la Cruz” o “Malvaloca”.

El Cabo Rapela.
El Cabo Rapela. | La Región

En la política regional, un nombre llamaba la atención más que el resto: Abade de Beiro, Basilio Álvarez, quien aunque ya había dejado de lado sus obligaciones religiosas, era cuando más actividad desarrollaba, dirigiendo La Zarpa, con discursos que no dejaban a nadie indiferente.

Se estrenaban nuevos billetes del Banco de España. ¡Estaban locos nuestros abuelos, usar efectivo!

En la prensa se pedía chauffer que sepa conducir y ceñirse bien en las curvas… no lo ponían fácil, ¿no?

A ver si este 2026, cuando termine, tiene un resumen al menos “tranquilo”.

Contenido patrocinado

stats