El retraso en la llegada del tiempo de otoño reduce la calidad de la castaña en Ourense

SANIDAD Y CALIBRE

Una meteorología adversa afecta a la sanidad y el calibre en el inicio de la recogida en los soutos.

Árboles de un souto de castaños en el municipio de O Barco.
Árboles de un souto de castaños en el municipio de O Barco. | J. C.

Las condiciones meteorológicas castigan fuertemente los primeros días de la campaña de la castaña. La escasez de lluvias y las altas temperaturas se aliaron para hacer que la realidad no se ajuste a las previsiones que, pocas semanas antes, manejaba el sector. “La castaña es de otoño y esta estación no ha llegado. Se va a resentir la calidad y el tamaño. Si dura mucho este veranillo se va a notar mucho más. Es un verano retrasado”. Así de contundente se mostró el empresario barquense Francisco Barredo, de Castañas Barredo S. L. Coincidió con Xesús Quintá, presidente de la Indicación Xeográfica Protexida Castaña de Galicia: “A principios de setembro estaba ben, as árbores víanse ben, despois viñeron a calor e as altas temperaturas de setembro e outubro. Non é normal!”.

La falta de lluvia y el calor consiguieron que el calibre o tamaño de esta fruta sea pequeño. “Hai moita pequena”, comentó Quintá, aunque considera aun más preocupante la sanidad de la castaña que están recogiendo los productores, con presencia de hongo y gusano. Barredo también se refirió a este último problema apuntando que en esta campaña “el gusano se asfixió dentro de la castaña y es un problema. No se ve y al mercado va un producto defectuoso. Cuando es externo, la castaña que va al mercado es la óptima”.

Inicio de campaña

“Debería haber lluvia y hacer fresco”, comentó el industrial valdeorrés, si bien recuerda que la campaña no hizo más que empezar. El presidente de Castaña de Galicia insistió en que la temporada aún está comenzando y aún están siendo recogidas las variedades más tempranas, por lo que confía en que cuando arranque la temporada en las zonas de montaña mejoren las perspectivas. “É unha campaña complicada”, apuntó. Llegados a este punto hay que recordar que tampoco la cosecha de 2025 fue demasiado buena.

En aquella fecha los efectos de la sequía se sumaron a los daños ocasionados en los soutos por los incendios forestales para provocar una caída drástica de la producción gallega de esta fruta, de tal forma que si un año normal, los productores recogen aproximadamente 20 millones de kilos, durante el último otoño este dato era estimado en la mitad: 10 millones.

Castañas sin recoger por el abandono

Uno de los problemas que afronta el sector de la castaña es el relevo generacional. Hace muchos años que desde la Indicación Xeográfica Protexida Castaña de Galicia se viene llamando la atención acerca de esta circunstancia y también sobre la necesaria profesionalización de este trabajo. Cada vez son más numerosos los soutos de castaños que son abandonados. “O problema é o abandono dos soutos. A xente maior non pode coller as castañas e a nova non vai. Cada vez quedan máis castañas sin recoller”, comentó Xesús Quintá, quien apuntó que ya comienza a ser necesario coger a trabajadores de otras zonas, algo que ya es habitual en otras actividades. Esta situación se da en un sector que no requiere de un seguimiento diario de los árboles pues basta con atender los soutos dos o tres meses para tenerlos a punto. “Basta dedicarles un tempo na recollida, na poda e regar un pouco”, dijo Quintá.

Desde Valdeorras, Francisco Barredo , ya refiriéndose a la presente campaña de recogida de esta fruta destacó que la mecanización está reduciendo considerablemente la necesidad de mano de obra. Pese a ello, consideró que “no hay exceso y más bien falta gente, como es habitual en los últimos años”.

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