Siete borrascas en un mes dejan en jaque a la provincia de Ourense

TRECE BORRASCAS

La sucesión de frentes en el inicio de 2026 deja ríos y embalses al límite junto con numerosas incidencias

Carretera cortada por inundaciones en Faramontaos, Xinzo de Limia.
Carretera cortada por inundaciones en Faramontaos, Xinzo de Limia. | Miguel Ángel

La sucesión de borrascas en las últimas semanas parece no tener tregua. De Joseph a Kristin, de Leonardo a Marta... parece el cuento de nunca acabar. La provincia lleva semanas encadenando un tren de frentes que ha saturado los sistemas de drenaje y mantiene el caudal de los ríos en niveles de alerta.

Con el paso de la borrasca Marta este último fin de semana, se cierra un ciclo de trece sistemas de gran impacto en el suroeste europeo desde que comenzó la temporada el pasado septiembre: Alice (7/10), Benjamin (22/10), Claudia (10/11), Davide (5/12), Emilia (11/12), Francis (29/12), Goretti (6/1), Harry (16/1), Ingrid (20/1), Joseph (25/1), Kristin (27/1), Leonardo (2/2) y ahora Marta.

Aunque el listado de nombres es extenso, el impacto real en la provincia de estos fenómenos meteorológicos se ha visto agravado drásticamente desde que comenzó el año 2026, especialmente en las dos últimas semanas con la concatenación de seis frentes casi seguidos que han anulado cualquier posibilidad de recuperación del terreno. El paso ininterrumpido de Harry, Ingrid , Joseph , Kristin, Leonardo y ahora Marta ha mantenido a la provincia bajo un régimen de lluvias constantes durante tres semanas. Esta persistencia ha provocado que el suelo alcance su capacidad máxima de absorción, transformando cada litro caído en escorrentía directa hacia los cauces.

Como consecuencia, los caudales del Miño y el Sil se mantienen en niveles de alerta técnica. En la ciudad, el Miño ha superado los umbrales de desbordamiento en las zonas bajas, anegando por completo las instalaciones termales y los paseos fluviales. De hecho, el río ha llegado a quintuplicar su fuerza en la capital, registrando picos de 2.142 m³/s y una altura de 7,70 metros.

El impacto en el sector primario ha sido devastador, especialmente en la comarca de A Limia. El resurgimiento de la histórica Lagoa de Antela ha anegado miles de hectáreas, destruyendo aproximadamente el 80% de las 2.000 hectáreas de cereal de invierno que habían sido plantadas. Paralelamente, la red de comunicaciones también ha sufrido con cerca de 500 incidencias viales gestionadas por desprendimientos y socavones.

La comparativa con la temporada anterior refleja la magnitud del cambio. El año pasado, la letra “M” (con la tormenta Martinho) no se alcanzó hasta el 18 de marzo. Este año, Marta irrumpió en la provincia el 8 de febrero, lo que supone un adelanto de casi seis semanas. Mientras que en 2025 febrero fue un mes sin alertas y con cielos despejados, este 2026 Ourense ya suma trece impactos frente a los nueve registrados por estas mismas fechas el curso anterior.

Regreso del anticiclón

Sin embargo, tras semanas de asedio, el horizonte ofrece por fin una fecha para la tregua: el próximo 14 de febrero. Coincidiendo con el día de los enamorados y el sábado de Entroido, el anticiclón de las Azores planea su regreso para propiciar un cambio de tendencia meteorológica durante la segunda quincena. Este sistema de altas presiones, que ha permanecido ausente desde el pasado 31 de diciembre, dejó a la comunidad desprotegida frente a una sucesión de borrascas que comenzó con Francis el 1 de enero. El debilitamiento del anticiclón este invierno ha respondido a la ruptura del vórtice polar, que inundó de aire gélido latitudes templadas y alimentó sistemas de bajas presiones inusualmente profundos.

Los cauces permanecen bajo vigilancia

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil califica la situación actual de los cauces como “estabilizada”, aunque bajo una vigilancia extrema. Los embalses de la demarcación se encuentran al 86% de su capacidad, lo que supone 16 puntos por encima de la media histórica para estas fechas. El río Miño mantiene el nivel de alerta naranja, circulando a 1.600 metros cúbicos por segundo a su paso por Ourense, mientras que el Arnoia alcanzó ayer el nivel rojo de riesgo. Pese a la tregua prevista para hoy, la llegada de una nueva borrasca a partir del martes que podría dejar acumulados de 120 litros por metro cuadrado, complicando la gestión de unas presas que ya están 25 puntos por encima de sus niveles de hace solo dos semanas.

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