“Os veciños foron uns heroes”

CONSO-FRIEIRAS

El Concello de A Mezquita alaba el esfuerzo conjunto de la ciudadanía, clave para defender las viviendas de unas llamas que no cesan. Núcleos de Viana, A Gudiña y A Mezquita han tenido que ser confinados y evacuados durante la jornada

Vecinos de A Mezquita, extenuados tras más de 20 horas luchando contra el fuego.
Vecinos de A Mezquita, extenuados tras más de 20 horas luchando contra el fuego. | Miguel Ángel

Caos. Ese es el adjetivo que describe con exactitud lo sucedido durante la jornada de ayer en la comarca de Conso-Frieiras. Las llamas se extendían por doquier, sin conocer límites, y los medios eran inexistentes.

Restos del fuego al pie de una vivienda en A Mezquita.
Restos del fuego al pie de una vivienda en A Mezquita. | Miguel Ángel

A través de las redes sociales y los grupos de mensajería instantánea, los habitantes de diferentes aldeas como Vilardemilo o Vilaseco, en Viana do Bolo, solicitaban ayuda a los vecinos de otros lugares para evitar que sus casas fueran calcinadas.

Sin suministro eléctrico, sin cobertura telefónica y sin ningún tipo de medio por parte de la administración, Santigoso, en A Mezquita, hacía frente a una gran lengua de fuego que quedó a escasos cien metros de explotaciones ganaderas y viviendas. El agua empezaba a escasear porque las bombas de tanques y pozos llevaban desde el día anterior paradas. Más de doce horas de lucha continúa daban como resultado el “control”, pasadas las 10,00 horas de la mañana. “Loitamos como titáns, sen recursos, sen axuda. Os veciños foron auténticos heroes ante unha situación que pensamos, acabaría nunha traxedia. Non foi así, unha vez máis, grazas a eles”, afirman desde la Casa Consistorial de A Mezquita.

Naturaleza arrasada en torno a un invernadero.
Naturaleza arrasada en torno a un invernadero. | Miguel Ángel

Una noche interminable que daba paso a un amanecer igual de desolador. Vecinos con tractores y cisternas, herramientas de labranza y mangueras lucharon hasta la extenuación para salvar sus aldeas del fuego. A Gudiña amanecía con frentes de fuego avanzando desde diferentes direcciones. Vecinos de O Canizo fueron confinados ya durante la jornada anterior y en O Tameirón pelearon también hasta el último aliento. “Contrólase un e comeza outro. Se esto non para, acabará con nós”, afirmaban.

A Bouza, en Viana do Bolo, y Castromil, en A Mezquita, tuvieron que ser evacuados para evitar males mayores. Según explican, los medios aéreos llegaban a cuentagotas y los terrestres no lo hicieron hasta bien entrado el mediodía. “Esto é un inferno. É unha loucura. Non hai medios por ningún lado e salvámonos grazas a xente do pobo que se volcou totamente”, afirmaban.

Por delante una larga noche, que, de nuevo, pondrá en jaque a la comarca de Conso-Frieiras. “Esperamos que esta sexa diferente, e non se nos complique tanto como a anterior”, explicaban desde A Mezquita, lugar donde se ha instalado la Unidad Militar de Emergencias.

Viana do Bolo, A Gudiña y A Mezquita no cesan en su lucha por proteger su tierra, aunque el enemigo parezca imparable. Su arma: la colaboración vecinal.

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