Los venezolanos de Ourense organizan una red de auxilio a su país

ALMA LLANERA

El colectivo Alma Llanera recaba medicamentos y artículos de primera necesidad para los damnificados por el terremoto, mientras continúa el agónico rescate de las víctimas

Un grupo de venezolanos posa con parte de las donaciones en la librería A Valenzá, uno de los puntos de recogida.
Un grupo de venezolanos posa con parte de las donaciones en la librería A Valenzá, uno de los puntos de recogida. | Alan Pérez

“El principal aeropuerto de Venezuela, el Simón Bolívar, que está en La Guaira, resultó dañado y sólo llegan vuelos militares y oficiales. Nuestras operaciones se realizan a través del aeropuerto de la ciudad de Valencia, que está a 200 kilómetros al oeste de Caracas. Hemos tenido que retrasar todo, porque hasta que nuestros socios de allá, Cruz Roja venezolana y Cáritas Diocesana, no consiguieron garantizar el transporte desde Valencia hasta la capital, no empezamos la campaña de recogida de material”, explica Lorenzo González, máximo responsable de Alma Llanera, el colectivo de venezolanos en Ourense y motor de Fevega (Federación Venezolana de Galicia).

Alma Llanera nació a finales del siglo pasado con vocación de ser “un pedacito de Venezuela” en la provincia. Pero la actividad cultural se amplió pronto a la de orientación de unos migrantes golpeados por la crisis política y económica de 2007. Durante la pandemia (2020) ya se activó para enviar ayuda sanitaria al país y la colaboración con el tejido social e institucional de Ourense se consolidó.

“Antes de empezar a recoger ayuda nos reunimos con el Colegio de Farmacéuticos de Ourense. Este miércoles tendremos una reunión con el presidente del Centro Comercial Ponte Vella, el señor Jorge Bermello, que ha tenido una iniciativa maravillosa para impulsar la ayuda; y otra, muy importante desde el punto de vista de la logística, con Farmamundi, que será la entidad encargada de adquirir los medicamentos y empaquetarlos para un transporte seguro”, explica González, antes de insistir que la responsabilidad de Alma Llanera y Fevega es “que la ayuda llegue a quien la necesita”.

Cuentan con ocho puntos de acopio: cinco en la ciudad (O Vinteún, dos en la Zona Vella, A Valenzá, y en las Galerías Proyflem) y 3 en O Carballiño. Reciben medicamentos y la ONG ourensana Avante cedió una furgoneta para centralizar la ayuda de los distintos puntos en uno solo antes del envío. Para el envío, trabajan con empresas de mensajería (a precio reducido para causas humanitarias. Reciben dinero. La ONG Farmamundi, por consejo de los farmacéuticos, será la encargada de adquirir los medicamentos y establecer una ruta en coordinación con la OMS, ANUR y la Cruz Roja venezolana, “evitando el circuito gubernamental”, matiza Lorenzo González.

Edwin, Samantha, Legna, Lourdes y Alexander, ayer en el punto de recogida de A Valenzá.
Edwin, Samantha, Legna, Lourdes y Alexander, ayer en el punto de recogida de A Valenzá. | ALÁN PÉREZ

“La destrucción de infraestructuras complica y encarece la logística de transporte interno, algo que solo se resuelve con dinero, no con cajas de medicamentos ya compradas aquí. Gran parte de los medicamentos que la gente quiere donar no sirven. Más del 70% de los fármacos que pidió Cáritas requieren receta médica específica, y con componentes muy específicos. Una donación particular en Ourense no alcanza para cumplir ese requisito”, indica González.

El contacto con Alma Llanera para cualquier duda sobre las donaciones es +34 664 523 879.

Material de ayuda urgente

MEDICAMENTOS

Bacitracina (antibiótico)

Insulina

Analgésicos

Antisépticos (tipo Gerdex)

Anestésicos

Sueros de rehidratación oral

MATERIAL SANITARIO

Gasas y vendas

Guantes desechables

Mascarillas

Equipos de primeros auxilios

Botiquines

Oxígeno médico

HIGIENE

Jabón y champú

Cepillos de dientes

Pasta dental

Desodorante

Toallas sanitarias

Alcohol

SANEAMIENTO

Pastillas potabilizadoras

Filtros de agua

Bidones

ALIMENTOS

Arroz y pasta

Legumbres en conserva

Atún enlatado

Sardinas enlatadas

Leche en polvo y leche UHT

Cereales y galletas

Papillas

REFUGIO Y ENSERES

Mantas y sacos de dormir

Lonas plásticas

Colchonetas

Platos, cubiertos y ollas

Mosquiteros

Cargadores solares

Linternas

Pilas y radios de batería

Pañales infantiles

Pañales para adultos

Biberones

“Hay impulso de huir y, también, de seguir”

“Esto acaba de empezar. Es una carrera de fondo. Después de la riada de 1999, en La Guaira aún hoy, 27 o 28 años después, hay zonas que nunca se recuperaron”, recuerda Lorenzo González desde la experiencia. “En unos días empezarán a levantar cadáveres, las necesidades cambiarán, pedirán sábanas, algodón, material de quirófano... y la diáspora tendrá que seguir prestando apoyo”.

Rosa Trujillo, psicóloga venezolana asentada en Xinzo donde ha desarrollado un amplio trabajo social en colectivos de mujeres, se puso manos a la obra muy rápido. Para el fin de semana ya había impulsado un grupo de psicólogos, denominado En Línea. Ofrecen ayuda profesional a personas que sufren “ansiedad, insomnio, pánico…”. Atienden por teléfono previo contacto por Whatsapp. Son psicólogos venezolanos repartidos por todo el mundo. Tras una primera cita para conocer la situación de quien pide ayuda, vienen entre tres y cuatro sesiones “hasta que se estabilice a la persona y esté en condiciones de tomar decisiones y resolver problemas cotidianos”.

Han recibido llamadas desde El Junquito, Santa Mónica, El Paraíso, La Candelaria… el domingo recibieron tres llamadas; el lunes, dos personas más desde La Guaira, “con casa y comida, pero varios familiares desaparecidos”, precisa Rosa. “La gente sufre el equivalente a un terremoto interno, un trauma… pero es que Venezuela lleva mucho tiempo sufriendo un golpe tras otro. Una de las personas a las que atendí me habló del bombardeo de enero de EEUU sobre La Guaira, de la riada del 99, del día a día. Ahora mismo está suspendida la entrada en la zona, y si sales, no entras”.

“Otra mujer -relata-, me explicaba que los suyos más próximos están bien, que una de sus familiares tiene miedo, y con las réplicas entra en pánico. Quiere huír. Mucha gente tiene deseo de huír, pero también de quedarse a esperar por los que no están, y seguir ayudando”.

Los contactos del grupo son estos: +34 658 694 075 (Rosa), +56 9 9939 1416 (Jorge) y +34 690 392 893 (Luis).

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