¿Cómo detectar "el tufo del vino" que puede provocar la muerte de una persona?
EVITAR LA ASFIXIA
El "tufo del vino" es la acumulación masiva de dióxido de carbono (CO₂) liberado por las levaduras durante la fermentación alcohólica del mosto, una situación de riesgo que puede provocar la asfixia y la muerte y que conviene prevenir en estos períodos de vendimia.
Al ser inodoro, incoloro y un 50 % más denso que el aire, este gas se deposita en las partes bajas de bodegas, cubas y depósitos, desplazando por completo al oxígeno y provocando pérdida de conocimiento y asfixia en cuestión de minutos. Se le conoce como el "tufo del vino".
A la hora de llegar a tiempo y detectar estas situaciones de riesgo, se puede contar con dispositivos como:
- Detectores electrónicos portátiles: Oxímetros o medidores de CO₂ que monitorean la atmósfera en tiempo real. Emiten una alarma sonora y visual si el nivel de oxígeno cae por debajo del 19,5 % o si el CO₂ supera los límites de toxicidad.
- Sensores fijos con extracción automática: Sistemas instalados a ras de suelo en bodegas industriales que activan ventiladores de alta potencia al detectar concentraciones peligrosas.
- La prueba de la vela (Método tradicional): Consiste en introducir una vela encendida atada a una cuerda o vara en la cuba o bodega subterránea. Si la llama se apaga al bajar, confirma que no hay suficiente oxígeno para sostener la combustión ni la vida humana. Se trata de un método que se usa a lo largo de los años a nivel doméstico y que hoy se desaconseja por no ser preciso en entronos profesionales.
Además, en bodegas o entornos en los que se esté manejando vino en cubas o depósitos, se pueden aplicar estas medidas de seguridad y prevención:
- Ventilación forzada inferior: Mantener extractores funcionando al nivel del suelo, ya que el gas pesado no se dispersa con la ventilación superior convencional.
- Trabajo supervisado: Acceder a espacios confinados siempre en pareja, usando arnés conectado al exterior y, de ser necesario, equipos de respiración autónoma.
- Síntomas de alerta: En concentraciones bajas provoca mareo, aceleración del pulso, dolor de cabeza o un ligero picor nasal; en concentraciones elevadas no da tiempo a reaccionar y causa el colapso inmediato.
El protocolo de rescate ante el tufo del vino exige extrema precaución: más del 50 % de las víctimas mortales son rescatadores no equipados que entran al espacio contaminado e inhalan el gas, cayendo inconscientes en cuestión de segundos.
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