Alemania, un toque atención para todos

CRÓNICA PERSONAL

Publicado: 08 sep 2026 - 07:10
Pilar Cernuda
Pilar Cernuda | La Región

Que un partido ultranacionalista de derechas haya ganado por goleada las elecciones en Sajonia-Anhalt, y su candidato pueda convertirse en el primer gobernante en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial -aunque sea gobernante regional- es todo un símbolo de cómo va el mundo.

Un mundo en el que partidos xenófobos que nunca habían destacado especialmente han encontrado su mejor bandera en el rechazo a la inmigración. Una inmigración que es creciente desde que las guerras y el terrorismo yihadista provocó desplazamientos masivos hacia países seguros. Muchos gobernantes que se dejaron llevar por la solidaridad merecen elogio, pero tendrían que haber complementado su sentimiento humanitario con decisiones que, además de cubrir las necesidades más acuciantes de quienes llegaban en situación crítica, no afectaran a los servicios esenciales de los ciudadanos propios, salud, educación, vivienda y situación laboral. Por no hablar de la seguridad.

Pedro Sánchez juega con fuego ante el problema insostenible que se vive en Ceuta

Pedro Sánchez juega con fuego ante el problema insostenible que se vive en Ceuta y afecta al resto de España. La falta de inteligencia, de sensibilidad y de profesionalidad con la que se intenta apaciguar una invasión promovida por un socio internacional de Sánchez, Mohamed VI, es clamorosa. Los errores del Gobierno son inaceptables, incluso indecentes. Trata mejor a los invasores que a los invadidos, no facilita medios a los cuerpos y fuerzas de seguridad nacional, no permite defenderse a los miembros del ejército y no toma medidas de protección a ciudadanos indefensos, niños, mujeres, ancianos, que no pueden salir a la calle.

Merkel dio alas a la ultraderecha alemana cuando permitió la entrada de casi un millón de sirios que huían de la guerra civil provocada por el terror yihadista. Esa ultraderecha ha dado este fin de semana un paso de gigante para hacerse con el poder en Alemania. Sánchez, en su obsesión por mantenerse en el poder -cuenta con amparo judicial mientras resida en Moncloa- y su obsesión por impedir que Feijóo, al que detesta, pueda gobernar, da instrucciones que no solo hunden a los ceutíes sino que favorecen a Vox, el partido que encuentra en el rechazo a la inmigración su principal cantera de votos.

La ultraderecha se ha acercado al poder, siempre, utilizando la aversión a otro, a otros. Sánchez está demostrando estos días lo poco que le importan España y los españoles. Mientras en Alemania los partidos grandes están tratando de tomarse en serio lo ocurrido en las elecciones de Sajonia, para impedir que se hagan con la cancillería, el presidente español continúa tomando decisiones en Ceuta que aplaude el rey de Marruecos. Y con las que además resta votos a Feijóo por muy serias que sean sus propuestas sobre cómo abordar el problema de Ceuta, garantizar su españolidad y que recupere su identidad de ciudad en la que conviven en completa armonía -al menos hasta ahora- musulmanes, judíos, hindúes y cristianos.

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